Touch Productions

La ilusión de los días previos, los minutos antes de entrar a la ceremonia radiante con tu vestido de novia, bailando en la pista de baile o cortando la esperada torta de casamiento. Todos los momentos son dignos de retratar, por eso es importante organizar la sesión de fotos con tiempo. Sin dudas, será uno de los mejores recuerdos que tendrán del día de la boda. 

El mismo día del casamiento

Bleu Estudio

Las fotografías inmortalizan momentos. Sin dudas, el gran día tiene esa mezcla de adrenalina, nervios y miedo que genera mucha ansiedad. Hacer las fotos un par de horas antes los puede ayudar a mostrar esa alegría y expectativa, teniendo un lindo recuerdo de los minutos previos a dar el sí. Lo bueno de hacerlo antes es que ambos estarán impecables, recién peinados, vos maquillada y con tu hermoso vestido de novia con encaje y tu precioso peinado recogido.

Puede ser antes de la fiesta, para así aprovechar al máximo los rincones del salón, quinta o parque. Si no van a hacer un festejo y sólo darán el sí legalmente, también puede ir muy bien hacer las fotos antes. De esta forma tendrán un recuerdo de la previa, del vestido de novia del civil, del traje y del look que llevaron. Cabe destacar que de esta forma se ahorrarán el dinero que gastarían en otro día de sesión, y también se evitarán tener que pensar en otras prendas para usar.

Días antes

Touch Productions

El plus de hacer una sesión de fotos o grabar imágenes para video algunas semanas antes es la relajación. Seguramente los momentos antes del casamiento estén nerviosos, y puede que eso les juegue en contra. Lo bueno de hacer la sesión antes es que se pueden utilizar esas imágenes para decorar diferentes rincones de la boda. Armar unas tarjetas de casamiento divertidas con los novios siendo espontáneos o disfrutando de algún paisaje es una muy buena opción. Además, si son coquetos y les gusta arreglarse, pueden preparar varios looks con prendas diferentes.

Post boda

Franco Perosa

Las sesiones post boda suelen realizarse pocos días después del casamiento. La principal ventaja, al igual que en el punto anterior, es que no habrá nada de nervios, ya que estos habrán desaparecido el día de la boda. Una tendencia que comenzó en Estados Unidos y que cada vez se fue extendiendo a más países es el trash the dress. En esta sesión, la pareja se vuelve a poner sus trajes de novios, con la particularidad de que la sesión se realiza en algún lugar poco común, en contacto con la naturaleza. Puede ser una playa, un parque, un río o un lago. Hay novios que se animan a ensuciar e incluso romper sus trajes y vestidos. ¿Se animarían a una sesión así?

Durante el festejo

Manu Mora

Siguiendo la misma corriente de espontaneidad y naturalidad, las fotos en medio del festejo son hermosas. Tanto en un civil como en una fiesta, las imágenes del disfrute, los amigos, la familia y la alegría compartida son el mejor recuerdo para atesorar con el paso del tiempo. Si tienen algún show, banda o espectáculo, si hacen juegos o dan sus votos y agradecimientos, un par de fotos de cada momento será un gran recuerdo para atesorar. No hay nada más natural y genuino que las fotos que nos hacen cuando no estamos mirando, sin posar, sin mirar a la cámara y sin desparpajo.

¿Con qué momento se quedan? Cada uno tiene su impronta y sus ventajas. Lo pueden hacer con sus amigos y familiares, que lucirán sus espectaculares trajes y vestidos de fiesta o bien organizar una sesión a solas. Las luces, un buen peinado semirecogido y el brillo de las alianzas harán que esas fotos queden preciosas.