El reto de los buenos fotógrafos de bodas es capturar la esencia de los novios y las emociones a flor de piel. Con las imágenes crean un hermoso recuerdo para ustedes y sus familias. Intentarán capturar los momentos más auténticos, naturales y espontáneos como trasfondo de una narrativa visual que cuenta cómo fue el día del casamiento. Claves para conseguir esas fotos tan anheladas.

1. Estilos de fotos

Cada fotógrafo tiene un estilo, una preferencia para montar un reportaje fotográfico con el que se siente más cómodo. En las entrevistas es importante definir cuál es el estilo que ustedes eligen para su álbum de bodas y cómo plasmar algunos conceptos de producción fotográfica, ya que será el recuerdo que guarden para revivir los momentos del casamiento. Estar en sintonía con el profesional es clave para valorar la fotografía espontánea.

2. Que las fotos cuenten

Las fotos naturales y espontáneas caracterizan la fotografía documental. El objetivo de las fotos es que cuenten cómo fue el día del casamiento. No se trata de imágenes tradicionales o muy artísticas, sino de fotos con emoción, relato y romanticismo. Las fotos artísticas son ideales para la sesión preboda o postboda, donde las escenas se pueden mostrar con una mezcla de arte y creatividad que transmita sensaciones a través del color o la textura.

3. Fotografía documental

A modo de reportaje gráfico, el fotógrafo va capturando las diferentes situaciones que se suceden en el casamiento, con poca interacción de su parte. A través de todas esas imágenes, construye el contexto de la boda. Más allá de la edición necesaria, este estilo de fotografía tiene poco trabajo de procesado para guardar las fotos. Es poco probable que un fotógrafo documental retoque las imágenes.

4. El fotógrafo no interviene

El fotógrafo suele pasar a segundo plano, como si no estuviera en la escena. Captura las imágenes con nitidez, sin manipular los encuadres. La curiosidad de muchos novios o protagonistas de las fotos es no saber cuándo se tomaron las fotografías porque no recuerdan al profesional en esos momentos. Luego, al mirar las fotos, se descubren nuevas historias, emociones y percepciones que hacen volver a vivir esos instantes.

5. Los protagonistas y los detalles

Sin dudas, ustedes serán los protagonistas del día y de las imágenes, junto con la familia y los amigos más queridos. Estas fotos hablan de las emociones y los momentos espontáneos que reflejan los vínculos, la alegría, los abrazos, las miradas, las complicidades, las ilusiones, los sentimientos. Luego están los detalles imprescindibles que hacen al relato y trasfondo del casamiento.

6. Fotos que no pueden faltar

Para no pasar por alto algunos momentos importantes, hay fotos que todos los novios deben contemplar en su álbum. Entre estas, el retrato de los novios y los preparativos, los matices cálidos de la ceremonia civil, el look de los novios, el estilo de boda reflejado en los detalles de la recepción, las imágenes de la familia y de los amigos. Un buen fotógrafo debe saber observar a quienes retrata para conseguir las fotos espontáneas y naturales, lejos de las poses mirando a la cámara, jugando con las luces, el fondo o la perspectiva.

Por ello una buena razón para hacer una sesión de fotos preboda es, además de romper el hielo, soltarse y tener un ensayo de lo que será el día del casamiento. Por otro lado, una boda tiene diferentes momentos, de modo que es posible mezclar las técnicas y procesar fotos artísticas y espontáneas.