Juan Alberto Fotógrafo

Después de darle vueltas y vueltas en tu cabeza al look que vas a llevar el gran día, mirar peinados de novia en todos los portales o revistas de moda, zapatos, complementos y cientos de vestidos de novia, caes en la conclusión de que no solo podés comprarlo o alquilarlo, sino incluso, diseñarlo con tus propias manos como si de souvenirs de casamiento se tratase. Todas las ideas pueden ser posibles, pero ¿la indecisión te corrompe? Te contamos las cosas que debés tener en cuenta con cada opción para que elijás la que más te convenza:

Comprarlo

Wonder Films

Un amor que ciega los sentidos

Enamorarse de un vestido de novia es una experiencia y un riesgo por la que toda novia ha de pasar. Y en la mayoría de los casos, ese amor no suele ser muy barato. Porque como si un imán tuvieses, siempre fijás la vista y el corazón en el menos indicado para tu bolsillo. Todas saben que para adquirir vestidos de novia 2017 primero hay que pensar en el presupuesto general del casamiento y luego, en lo que realmente podés invertir en el vestido. Sobre todo eso, siempre siendo realista con vos misma.

Vestido de una noche

Aunque hoy en día muchas mujeres reinventan sus vestidos de novia usados y logran conseguir maravillas con ellos, el vestido es una pieza que lo vas a usar única y exclusivamente esa noche. Debés pensar si realmente vale la pena para vos invertir la correspondiente cantidad de dinero en un vestido que solo te lo vas a poner una vez en tu vida. Si la respuesta es sí, entonces no te lo pensés más. Disfrutálo y vivílo. Es tu día y con el vestido que siempre soñaste. Pero si la respuesta es no, entonces podés todavía elegir dos opciones muy interesantes: alquilarlo o diseñarlo.

Alquilarlo

Atanes Taveira

Una alternativa más económica 

Muchas mujeres son las que piensan en el alquiler de vestidos de novia como la mejor alternativa para escatimar gastos del casamiento. Y así es. Porque alquilar ese vestido con el que siempre soñaste puede costarle a tu bolsillo incluso hasta 10 veces menos que su valor real. Una opción muy interesante para aquellas novias que desean ahorrar en gastos y no les importe que no sea su propio vestido.

Rentabilización 

Todo lo que ahorrés alquilando el vestido podés invertirlo en mejorar los detalles del casamiento como un buffet de categoría o tortas de casamiento originales, en un gran show y sorpresas para tus invitados o en una decoración soñada de luces y color. ¡Sácale todo el partido que puedas!

Mandar a confeccionar

Paula Barcia

Único y personalizado

Si buscás exclusividad entonces esto es para vos. Si desde chiquita tuviste en mente el vestido de novia que querías llevar el día B ¿por qué no hacerlo realidad? O si querés llevar el vestido que se puso tu mamá en su casamiento, pero querés adaptarlo a la moda de hoy. Existen muchas casas especializadas en la confección de vestidos de fiesta, pero también de novias. Muchas mujeres son las que quieren sentirse realmente auténticas con un diseño particular y único en el mundo ¿Es tu caso? No esperés más y buscá a profesionales en los que podás confiar. Ellos diseñarán el vestido siguiendo tus pautas y plasmarán del papel a la percha lo que realmente estás buscando. Sé original y atrévete: ¡Made by me!

Presupuesto elevado

Si te fascinó la idea de mandar a hacer tu vestido, también debés ser consciente que este no es un proceso económico. Puede llegar a costarte incluso más caro que comprar un vestido nuevo por varios motivos: mano de obra, telas, pedrería… Y cuantas más pretensiones tengas, más se encarece. Así que antes de tomar una decisión, averiguá bien.

Si aún no te decides, pensálo bien y elegí la opción que más te convenga, pero, sobre todo, la que más quieras. Es un momento muy especial y único en la vida, las decisiones con prisa no son buenas, pero sin pausa. Si todavía no enviaste las tarjetas de casamiento a tus invitados entonces estaría bien que empieces a ver algunas ideas originales para las invitaciones de bodas. ¡Seguro que todos están deseando recibir la suya!