El buen tiempo del verano suele ser también el responsable de que el pelo se reseque y oxide, volviéndose más áspero y quebradizo. Diversos factores como la prolongada exposición a los rayos UV, el cloro de las piletas o el salitre del mar contribuyen a que eso suceda. La buena noticia es que siguiendo una serie de tratamientos capilares, en poco tiempo tu pelo puede recobrar la elasticidad, brillo y sedosidad de siempre. Existen tantos tipos de tratamientos como personalidades hay, así que leé detenidamente la siguiente nota y encontrá el más adecuado para vos:

Tratamientos naturales

Es la opción más económica y sencilla de revitalizar tu cabello y, además, no posee efectos secundarios o adversos. Los más recomendables son:

Máscara de aceite

Nutrí tu pelo con aceites naturales al menos dos veces a la semana para prevenir la resequedad. Si tu cabello está muy dañado, también podés realizar unos masajes capilares utilizando aceite de oliva, argán, jojoba, almendras o coco. La forma correcta de aplicar el aceite es hacerlo a lo largo de las hebras y dejarlo actuar por 4 horas antes de lavar el cabello con shampoo.

Cortarse el pelo

El primer paso a seguir, antes de comenzar cualquier tratamiento capilar es cortarse las puntas abiertas del pelo, quitando la parte más dañada de la cabellera y dándole mayor fuerza y vitalidad al resto de la melena. Una vez hecho ésto, podés realizar el tratamiento que quieras.

Espaciar el uso del shampoo

Lavar diariamente el pelo con shampoo deteriorá su calidad. Tratá de utilizar este producto solo 3 veces a la semana para ayudar a tu cabello a recuperar sus aceites naturales y cobrar fuerza.

Peinarse de arriba hacia abajo

El exterior de cada pelo está formado por una serie de capas de escamas alineadas simétricamente. Cuando las escamas de la cutícula se encuentran perfectamente dispuestas, de manera compacta e impermeable, el núcleo y el agua que contiene en su interior se encuentran protegidos. Al peinar el cabello de arriba hacia abajo, contribuís a cerrar las escamas y preservar la salud de tu pelo.

Usar enjuagues

El uso de acondicionadores después de aplicar el shampoo es fundamental para humectar el pelo y evitar que se reseque.

Consumir proteínas

El cabello requiere de proteínas para poder repararse. Por eso es muy importante que lleves una dieta rica en este tipo de nutrientes para repararlo más rápido.

Tratamientos caseros

Baño de crema casero

Prepará en casa un acondicionador casero y totalmente natural con muy pocos ingredientes. Tan solo vas a necesitar 2 cucharadas de miel y 2 cucharadas de aceite de oliva. Mezclá bien los ingredientes y aplicá la mezcla sobre el cabello húmedo. Masajeá el cuero cabelludo y el pelo, y dejá actuar el preparado unos 20 minutos. Pasado este tiempo, lavate el pelo y ¡listo! disfrutá de un cabello más humectado y brilloso. Este procedimiento lo podrás realizar 2 veces por semana.

Máscara capilar casera

Mezclar cuatro cucharadas de aceite de oliva con un huevo batido y aplicar en todo el cabello, dejando actuar la mezcla unos quince minutos. Finalmente, enjuagar con agua templada. Repetí el tratamiento una vez por semana y obtendrás una revitalización completa de tu cabello.

Tratamientos con productos

Si preferís confiar en algún producto capilar que recomponga la salud de tu cabello en poco tiempo, podés probar alguna de las siguientes opciones:

  • Línea Thérapiste, de la firma francesa Kérastase: su fórmula combina el complejo Fibra-KAPs® y la planta de la resurrección para reparar y reconstruir la fibra capilar, sellando las puntas abiertas y reactivando su brillo y sedosidad.
  • Línea Gliss con queratina, de la marca Schwarzkopf: indicado especialmente para cabellos más bien finos y lisos, su fórmula reparadora a base de queratina sana sin apelmazar el pelo. La queratina penetra en la estructura dañada del cabello, reparándolo de inmediato y recuperando su brillo natural. Los productos de Gliss son ricos en queratina, siendo ideales para cabellos con necesidad de un cuidado especial.
  • Espumas y sprays protectores. Algunas espumas y sprays de fijación fueron diseñados para envolver el cabello con un capa protectora. Compuestos por ingredientes como glicerina, aceites y vitaminas ayudarán a tu pelo a recuperar su brillo y vitalidad.

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