Banana Azul
Banana Azul

Encontrar el vestido de novia perfecto, elegir los mejores souvenirs de casamiento o definir si tus amigas deben ir con vestidos de fiesta elegantes o más informales… Todas esas decisiones pueden quebrar los nervios hasta de la persona más equilibrada y es totalmente entendible. Aunque existen esos instantes de mucha ansiedad, te dejamos consejitos simples para que puedas controlar tus nervios. 3, 2, 1... relax.

Liberar endorfinas y tensiones

No existe mejor receta que el ejercicio físico. Esos días en que te sientas sobrepasada, y que con tu pareja hayan tenido una mala semana de organización de la boda, la mejor solución es salir a transpirar un poco. Elegí una actividad que te guste, y te haga olvidar de preocupaciones como el vestido de novia con encaje o del envío de las tarjetas de casamiento originales.

Tiempo libre valioso

Organizar un casamiento lleva algunos meses, entre los cuales tendrás que combinar tus tiempos también con tu trabajo o estudio. Para no tener la cabeza todo el día enfocada en la boda, elegí actividades en las que compartas con amigos y amigas, como ir a comer, al cine o al campo. Las amistades siempre ayudan a renovar el espíritu y te llenan de ganas para que te sigas organizando con los souvenirs originales o con la decoración para la torta de casamiento sencilla.

Delegar tareas: un principio básico

Gran parte del estrés preboda viene por llenarte de tareas y tareas, sin dejar que otros te ayuden. Se entiende que quieras estar presente en todos los detalles organizativos, pero es imposible y solo hará que vivas hecha una bola de nervios. Si podés delegar tareas en tu pareja, un familiar o inclusive a una wedding planner, hacelo. Concentrate en los que requieran más de tu atención, como elegir tu vestido de novia 2019 o probar con la estilista diversos estilos de peinados recogidos.

Karin Schönhals
Karin Schönhals

Dormir ocho horas y alimentarse sano

Aunque muchas mujeres le resten importancia, el sueño de ocho horas es indispensable para poder llevar adelante todas las tareas que exige organizar una boda. Dormir te permitirá tener la mente despejada y abierta para que todo salga óptimo; la consecuencia más directa de esto es que terminarás todo a tiempo y, por supuesto, no estarás nerviosa. En el mismo sentido, evitá alimentos altos en sodio, grasas o fritos y cambialos por frutas, verduras, frutos secos y bebidas sin azúcar.

Hacer una pausa y respirar

Seguramente habrá momentos en que parecerá que nada sale bien. Se te cae un proveedor, se cancela la cita con el diseñador, o tenés que cambiar de catering a último momento. En esos segundos que te parece que el mundo se viene abajo, tomá aire y respirá. Tan simple como eso. Repetí el proceso las veces al día que creas necesarias. Y si te gusta el yoga, es la actividad perfecta para poder controlar los nervios y las emociones negativas.

Infusiones calientes y tranquilizadoras

Otra opción para momentos críticos es que te tomes una infusión caliente en base a alguna hierba con efecto calmante, como el tilo o la valeriana. El efecto del vapor y la taza bien caliente, aunque no lo creas, ayudan a que el cuerpo retome su estado normal. Mucho mejor si te tomás uno antes de dormir: ¡descanso pleno garantizado!

Por más que sientas que nunca encontrarás un peinado de novia perfecto o empieces a desesperarte porque tus invitaciones de bodas están demoradas, todo eso termina algún día. Tené en cuenta que aunque difícil, ese día es para disfrutar y festejar. ¡Que la organización sea igual!