Morilee
Morilee

Si han tenido que posponer la boda, ya sea por razones personales o por el contexto de la pandemia, adaptar el vestido de novia a otra estación es una de las situaciones que compartirán varias novias. Al retomar la organización, deberán trabajar en el protocolo y en la propuesta de una boda íntima. Antes de continuar con las tarjetas de casamiento, la cantidad de invitados y los souvenirs originales, les dejamos algunas ideas si necesitan modificar el vestido que ya habían elegido.

1. Primero, el asesoramiento

Eglantine Créations
Eglantine Créations

Ante la eventualidad de adaptar el vestido de novia a otra estación, el primer paso es consultar con la casa que te vendió la prenda o el diseñador que contrataste para que te asesoren sobre las posibilidades y soluciones que pueden ofrecer. Los expertos sabrán acompañarte en la transición del vestido y hacer los ajustes necesarios de forma creativa y funcional.

2. Los grandes aliados: los complementos

Rosa Clará
Rosa Clará

El camino más sencillo es adaptar los accesorios sin alterar el diseño del vestido de novia. El cambio de verano a otoño o invierno se puede solucionar con algún abrigo o chaqueta para resguardarte de las temperaturas más frías. Otras propuestas son los chales de novia o capas de crepé o tul, accesorios muy románticos que dan mucho movimiento. Cuando es al revés, el look se puede modificar recurriendo a tocados más veraniegos, sandalias abiertas o accesorios de color.

3. ¿Cómo modificar el vestido?

Eglantine Créations
Eglantine Créations

Un vestido de primavera u otoño es un diseño de entretiempo. No llevará muchas modificaciones, en todo caso se puede revisar el estilo de manga. Cuando se trata de adaptar un vestido de verano a un estilo más cerrado para el invierno, se podría agregar mangas y capas en la falda. Para transformar un vestido de invierno a uno de verano, lo más sencillo será quitar algunas capas de la falda o elementos superpuestos que recarguen el diseño.

4. El escote

Eglantine Créations
Eglantine Créations

Los escotes son más favorecedores o arriesgados, lo cierto es que algunos estilizan más que otros, y junto con el peinado recogido, la elección define el look y las novias sacan partido de sus virtudes. La modificación del escote es una de las alternativas más relevantes para hacer la transición de un vestido de novia. Se le puede agregar un falso escote para disimular un escote en V profundo o superposiciones de encajes para que resulte más adecuado a una estación invernal. Si la transición es al revés, se le puede quitar algo de tela o favorecer un escote más amplio si parece un estilo muy cerrado para la época estival.

5. Las mangas

Rosa Clará
Rosa Clará

El largo y el tipo de la manga son factibles de modificar, incluso se puede adoptar un tejido más adecuado para la estación, por ejemplo, mangas ilusión para hacer más ligero un vestido de novia de invierno. Quitar las mangas tampoco es algo difícil de lograr. Un vestido de escote corazón puede modificarse a un vestido de novia sencillo de variante escote cuadrado o mangas cortas de tejido ilusión con el agregado de tela. Las mangas largas se pueden acortar a mangas tres cuartos. Es más, un vestido de novia con tirantes tiene posibilidades para agregar mangas, ya sean mangas cortas o mangas largas, con más volumen o mullidas, como las mangas poeta o campana.

6. Las faldas

Una falda desmontable es una posible solución para transformar un vestido, ya sea en un tejido voluminoso o más ligero. Las colas que se definen por su extensión y acoplamiento al vestido ofrecen otra variante de transformación. Agregar o quitar complementos en la falda contribuye cambiar el estilo del vestido. El largo del atuendo es otra opción, levantar el ruedo, modificar el largo a un vestido de novia corto o con falda midi, incluso optar por el largo asimétrico si el diseño lo permite.

Sin dudas, los cambios inesperados despiertan toda la creatividad. En caso de haber enviados tus invitaciones de bodas, deberás avisar de la nueva cita y, quizá, desplegar tarjetas de casamiento divertidas e ingeniosas, que pueden ser virtuales para ajustar los costos.