Clara Vittino Fotografía

La pregunta que muchas novias se hacen durante el proceso de organización es: ¿habré elegido bien mi vestido de novia? Como sabés, tu total look es el resultado de varios complementos, donde el gran protagonista es él, acompañado de ese lindo peinado de novia que viste en una revista, junto a todos los accesorios. Una vez que sepas que tenés el vestido perfecto, recién podrás definir con tranquilidad otros detalles, como tu torta de casamiento. Pero, primero lo primero.

A la hora de ponerse en la tarea de elegir qué vestido de novia querés, puede que ya tengas una idea formada de lo que querés y vayas a por ello, o puede que vayas a sorprenderte en el momento. Hay una serie de preguntas que podés tener en cuenta para saber casi con exactitud si el que escogiste, es “el vestido”. Y vos… ¿qué responderás?

¿Lo elegiste con total libertad en base a tus gustos personales?

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Si bien muchas novias eligen que sus amigas y su mamá la acompañen en la elección de ese vestido de novia con encaje que vieron y las hipnotizó, la decisión final debe caer en vos. Siempre es muy bueno tener opiniones ajenas, porque suelen dar una visión más “objetiva”, pero esa decisión no debe condicionar la tuya. ¿Te gustó un vestido de novia corto y es perfecto para el estilo de tu boda? Entonces, ¡elegilo! Las opiniones de terceros son solo para guiar, no deben ser determinantes.

¿Podrás moverte con naturalidad y comodidad en él?

Mauricio Garay

Es importante que, si querés lucir elegante, puedas escoger ese vestido de novia de famosas que te vuelve loca, y tiene una gran cola de muchos metros….ahora, ¿es realmente un vestido con el que podrás estar cómoda? Recordá que, a menos que tengas un cambio para la fiesta, deberás permanecer muchas horas con tu vestido puesto, inclusive para el momento del baile. Por ello, priorizá un vestido que te haga lucir tan glamorosa como querés, pero, que a la vez te deje moverte de forma natural, para saludar tus invitados, para entregar los souvenirs originales, y sobre todo, para bailar muchas horas.

¿Es el modelo más adecuado para tu cuerpo?

Olga Martínez

Siempre alentamos a las novias a usar vestidos con los que se sientan realmente auténticas, más allá del modelo que escojan. Pero, es real que hay ciertos cortes y escotes que se adecúan mejor a ciertas figuras.

Si sos una novia bajita, por ejemplo, es mejor que te decidas por vestidos al cuerpo, que estilicen tu figura, mientras que si sos rellenita, podés inclinarte por vestidos de novia para gorditas, que te ayudarán a verte muy sensual, a la vez que cómoda.

¿El vestido está acorde al estilo general de la boda?

Dos Anillos

Como ya sabrás, en una boda, todos los elementos deben seguir una temática, una estética general, que hará que todo luzca más equilibrado. En ese sentido, el vestido no es la excepción.

Si tu boda es al aire libre, y en una estación calurosa, no sería conveniente que uses un vestido cerrado con mangas largas. Si el estilo general de la boda es clásico y elegante, donde predominan los detalles dorados y plateados, buscá un vestido con pedrería y brillos, y hasta en corte princesa, para que todo irradie elegancia.

¿Cuándo te lo ponés, sentís que es “el vestido”?

Nicolas Golub

Claramente, si ya elegiste tu vestido, te lo habrás probado en varias ocasiones y desfilaste frente al espejo. ¿Cómo te sentís cuando lo usás? ¿Te hace pensar en cómo será el gran día? Entonces es tu vestido indicado. El vestido de novia es más que un simple vestuario, es la condensación de muchas emociones encontradas, de dar ese gran paso para pasar a ser la compañera de toda la vida de tu amado. Si cuando te ves con ese vestido de novia sencillo se te sueltan algunas lágrimas, decididamente es “el vestido”.

Si respondiste a todas las preguntas que sí, elegiste el vestido perfecto. Ahora que te sentís más tranquila, podés empezar a ver las ideas para souvenirs de casamiento, mientras que podés empezar a imaginar a tus amigas en sus vestidos de fiesta, que seguro serán una bomba. Falta poco para tu casamiento, pero afortunadamente, ¡ya tenés lo más importante!