Fotopía

El novio no tiene todo resuelto. Elegir el vestuario masculino para este día tan importante tiene sus puntos en común con la búsqueda del vestido de novia. Lo cierto es que el vestuario para el novio está bien definido y admite solo algunos pocos cambios. Para acompañar a las mujeres con sus vestidos de fiesta, ya sean trajes de cóctel o vestidos de fiesta sencillos, también los hombres invitados deben prestar atención al dress code del casamiento. Tips para resolver las dudas sobre la vestimenta masculina.

1. Traje corte americano

Mango

Este es el vestuario más popular que responde a todo tipo de enlace. Para una boda elegante pero menos rigurosa, omitiendo vestir de etiqueta, según el dress code de las tarjetas de casamiento originales, la estética de un traje liso es de las mejores opciones. Sin embargo, es la prenda que se presta para darle el toque original y personal. Buscando el propio estilo nupcial y dependiendo de factores como el espacio o el clima, el traje da mayores posibilidades entre las preferencias de tejidos y colores que pueda expresar el novio.

Las tendencias modifican los cortes y la chaqueta más habitual es la de dos botones. El color básico es el azul marino y las camisas preferidas son las blancas o azul celeste. Los cuellos de las camisas son la base para elegir entre un nudo de corbata y otro, lo que aporta a la estética personal que destaca el traje de pantalón y chaqueta. Los zapatos de cordones siguen la línea de los trajes, pero se incluyen otras opciones más modernas como los zapatos de vestir con hebillas. Para una boda en la playa, los vestidos de fiesta cortos conjugan con trajes de chaqueta y pantalón.

2. Chaqué

Hackett London

Con un origen en la corte británica del siglo XIX, el chaqué no ha variado mucho con las épocas. Siendo un vestuario más tradicional, los cambios quizá se dan en los nuevos tejidos. Es la prenda ideal para vestir en una boda de día, incluso hasta el atardecer. El chaleco, de corte clásico, incorpora el toque de color y modernidad a la vestimenta, así los grises dan paso a los pasteles o algún sutil estampado.

Algunos lo conocen como el “vestuario de mañana” y, además, es válido para las ceremonias, por lo que acompañan el vestido de novia para civil. La levita típica, con faldones separados por delante, es su característica más reconocida. Los complementos clásicos de la chaqueta son pantalones rectos, color gris o negro, de finas rayas verticales; camisa blanca; corbata en la gama de los azules y grises; el chaleco con una fila de botones; zapatos negros, lisos, de cuero con cordones, color mate.

3. Frac

Taglio

El frac tiene un origen militar en las clases altas europeas del siglo XVIII. El traje militar de tres piezas derivó en lo que conocemos como frac para adaptarse a la vida civil. Las aristocracias parisina e inglesa extendieron su uso a toda Europa. En el siglo XIX, las transformaciones políticas y sociales buscaron hacer más sobria y sencilla la prenda. Hoy en día se considera vestuario de etiqueta rigurosa, pensado para la noche y en espacios cerrados. En la vestimenta femenina equivalen a los vestidos de fiesta largos.

A diferencia del smoking, el frac admite medallas y condecoraciones. Suele aplicarse a eventos muy solemnes, tales como entregas de premios, actos académicos o cenas de Estado, por lo que no es un atuendo tan habitual en las bodas. Se compone de casaca o levita, de faldones caídos; chaleco de piqué blanco obligatorio y pantalones clásicos negros con cinta de raso lateral, del mismo género que la chaqueta. El moño es blanco y de lazo, y el tejido debe ser de piqué como el chaleco.

4. Smoking

Hugo Boss

Los orígenes de esta prenda nos trasladan a las cenas privadas de Eduardo VII, por ese tiempo príncipe de Gales, que había encargado un traje cómodo y elegante para estas ocasiones. Así nacieron los dinner jackets de Reino Unido y su versión americana, los tuxedos. Esta prenda sí incorpora los cambios según las modas, como el corte, los bolsillos, incluso un color en las solapas. Se utiliza únicamente de noche o última hora de la tarde, con un ceremonial de estilo riguroso.

Negro y azul oscuro son los colores clásicos, pero incorpora el blanco para época estival. Con solapas en satén, el saco puede ser recto o cruzado, y el pantalón hace juego con el tejido de la solapa y lleva una cinta de seda en el lateral. Prescinde del cinturón y en su lugar se suelen usar tiradores. La faja combina con el moño, aunque se omite en caso de llevar chaleco. El moño negro de seda y los zapatos de corte clásico, con cordones y del tipo charol, son los complementos por excelencia para este vestuario.

Dentro del protocolo, es una regla tácita que el hombre y la mujer vistan la misma etiqueta. Es decir, por ejemplo si la mujer viste un vestido de novia sencillo, el hombre debería lucir un traje o chaqué. ¿Ya decidieron sobre el dress code de las invitaciones de boda?