Norman Parunov

Elegir entre cientos de motivos de tarjetas de casamiento, no dar con el vestido de novia perfecto y hasta no poder decidir qué tipo de souvenirs originales entregar a sus invitados… Organizar su propio casamiento a veces pareciera ser un camino lleno de obstáculos y estrés. Pero esa percepción se puede revertir y convertir ese camino en una actividad placentera para hacer de a dos. Se trata de ser metódicos y organizados. Con eso, el resto va saliendo solo.

Primer consejo: organizarse

Jaspe

Lo primero será hacer una lista de todo lo que se necesita para que la boda se concrete. Desde el salón hasta los souvenirs de casamiento económicos. Toda tarea debe estar plasmada, para que comiencen a llevarlas a cabo.

Si son realmente metódicos, pueden establecer grupos de prioridades para cada una de las actividades. Esta es la primera y más importante manera de no volverse locos por el estrés. ¡Un tip! Recuerden que en nuestro organizador de casamiento encontrarán un listado con todas las tareas y los plazos que deberían dedicarle a cada una.

Establecer plazos

Adrián Lugones Fotografías

Ponerse límites de tiempo también es necesario para evitar el estrés. Esto los obligará a buscar soluciones rápidas si es que algo sale mal, o a apurar con los proveedores si están demorando en la entrega de algún servicio.

Si tenés solo quince días para buscar quién te haga un peinado recogido, no dilates la decisión. Una vez que ya hayan completado una tarea, no se olviden de marcarla en su hoja de actividades.

Trabajar juntos

Matías Salas Fotografía

De ahora en más, serán un equipo para todo. ¿Por qué no comenzar desde ya? Poder repartirse las tareas y designaciones para llevar adelante su boda es fundamental para evitarse el estrés mutuamente. En ese sentido, es muy importante la confianza que tengan en su pareja, porque muchas veces será necesario tomar decisiones unilateralmente.

Si vos tenés que encargarte de elegir la mejor torta de casamiento sencilla y tu pareja de buscar las tarjetas de casamiento divertidas, hacelo con la mejor predisposición. Esto quiere decir que también deberán repartir las tareas de acuerdo a lo que a cada uno le guste más o le resulte más cómodo.

Delegar tareas

Agustín Tessio

Si sienten que no podrán con muchas cosas, ya sea por cuestiones de trabajo, hijos y demás factores, no duden en pedir ayuda. Las wedding planner están para aliviar todas esas tareas que pueden resultar realmente estresantes o cansadoras. Con el presupuesto que ustedes le asignen, ella o él elegirán los mejores servicios, ya que saben cómo lidiar con los proveedores y conseguir lo mejor de lo mejor. Por supuesto, que todo esto consensuado de antemano con ustedes.

Tomarse tiempos de relax

Fernando Arcuri Fotografía

Si bien los plazos apremian, nunca deben dejar de lado los momentos de descanso. Si está dentro de sus posibilidades, hagan una escapada de fin de semana a alguna localidad cercana o contraten un servicio de spa.

Disfrutar de esos pequeños momentos también forma parte del camino hacia el gran día, ya que los ayudará a fortalecer lazos pero, sobre todo, a bajar las tensiones y nervios lógicos.

Si bien los obstáculos pueden darse, ninguno es señal de que se acerca el fin del mundo. Para cada tarea, cumplan los plazos y sean organizados. Si les falla el proveedor de souvenirs de casamiento o se demoró unos días la prueba para el vestido de novia con encaje, no se desesperen. Busquen una solución en conjunto y no descuiden los otros aspectos organizativos. La comunicación, la organización y el amor lo son todo en esta etapa.