Casarse es una decisión que puede darse en cualquier momento de la vida, aún después de tener hijos. Cuando esto pasa, la pareja está ya consolidada y decide reafirmar aún más ese amor. Todo se vuelve mucho más lindo: tienen ya un ser especial que los ayudará a elegir un vestido de novia, que los acompañará con la entrega de las invitaciones de boda, y por supuesto, a pensar ideas para souvenirs de casamiento.

Además, cuando se tienen hijos, muy posiblemente la luna de miel deba ser con ellos, sobre todo si sus hijos todavía son pequeños. Los ayudamos con consejos para poder planear un viaje familiar en el que disfruten ustedes como recién casados y con diversión asegurada para sus hijos también.

Planeando el destino

A la hora de elegir cuál será el destino, deben priorizar que tenga cosas que los chicos también puedan disfrutar. Sabemos que la idea de la luna de miel es que sea romántica, y sin duda que así lo será, pero también deben contemplar actividades para los chicos. Por ejemplo, destinos con playa o nieve son ideales porque los niños la pasan súper bien jugando y ustedes pueden relajar mientras toman sol, charlan y festejan la felicidad de haberse animado a dar ese gran paso.

Que ellos también decidan

Los chicos también pueden participar de la decisión acerca del lugar, porque en definitiva, la idea es que todos la pasen bien. Y eso les muestra a ellos que, tal como lo hicieron con el vestido de novia 2020, con los modelos de tarjetas de casamiento y tantos otros detalles de la boda, que sí les importan, y mucho, sus opiniones. Según el destino que elijan, verán si conviene viajar en verano o invierno; tengan en cuenta que siempre resulta más cómodo, en cuanto a equipaje, vestimenta y salidas, viajar en la época de calorcito.

¿Viajar dentro del país o irse más lejos?

En este marco, y cuando estén cotejando entre todas las opciones, tengan en cuenta que es preferible que planeen destinos en los que no haya que viajar muchas horas, ya sea en avión o auto, porque los chicos suelen ser más impacientes y pueden ponerse molestos.

Esto dependerá, en gran medida, de la edad de los chicos: si son bebés, prioricen viajes cortos, mientras que si superan los seis o siete años, pueden animarse a viajar más lejos, siempre explicándoles que deben portarse bien y aguantar quietos las horas que dure el viaje, jugando con el celular, leyendo un libro o viendo películas.

Elegir un alojamiento family friendly

Una vez elegido el destino, es hora de buscar dónde se alojarán. En este caso, nuestro consejo, en primer lugar, es que —si la edad de sus hijos se los permite— elijan habitaciones separadas. No olviden que están de luna de miel y se merecen momentos a solas.

También deben priorizar que sean hoteles familiares, dado que hay muchos que están más bien destinados a otro tipo de viajes.

Hacer un plan para ustedes dos

También pueden buscar hoteles que tengan guarderías y atracciones especialmente destinadas a niños, para que durante ese tiempo ustedes puedan relajarse, tener una cena romántica o ir a un spa.

Esto es fundamental: darse pequeños espacios para disfrutarse, porque están festejando que esa gran familia que supieron formar, hoy se consolidó aún más. Atrás quedaron los días de estrés por conseguir la mejor torta de casamiento sencilla, unos lindos souvenirs originales, un buen Dj ¡y tantas otras cosas que hubo que hacer!

Una luna de miel es un viaje de puro disfrute, inclusive si están con sus hijos. Sus niños son el producto de ese gran amor que creció y que ahora seguirá como matrimonio. Verán que todo tendrá un cariz diferente: desde elegir sus tarjetas de casamiento originales hasta los souvenirs de casamiento en porcelana fría, porque ustedes ya tienen una vida juntos, y aún así, siguen apostándole al amor.