Punta del Este se destaca por sus esmerados jardines y parques, sus extensas playas y su intensa vida social. Tal vez ya tengan todo planeado para la boda, desde el vestido de novia, la reserva del salón, las invitaciones de boda, la asignación de mesas y la torta de casamiento original. Es el momento de elegir el destino de la luna de miel. Punta del Este es el sitio preferido por quienes buscan el lujo y la naturaleza en un combo perfecto.

1. Cuándo ir

Punta del Este es un destino que ofrece opciones para todos los gustos y en cualquier época del año. El verano se prepara a pleno para recibir turistas, por lo que resultará más atractivo si buscan el calor de las playas, los espectáculos artísticos y la vida social nocturna. El invierno se presta para descansar, caminar y disfrutar de paseos ecológicos, salidas rurales, avistaje de ballenas y conexiones con la naturaleza. La ciudad está más serena en invierno y en verano llega toda la movida no solo de Uruguay, sino también de países vecinos.

2. Cosmopolita y glamorosa

Si viajan a Punta del Este podrán comprobar el elemento cosmopolita que embarga la vida esteña. Museos, parques, sitios históricos, galerías de arte, salas de exposiciones son de las infinitas propuestas de la península. También podrán caminar por la tradicional avenida Gorlero, comprar souvenirs en la feria de artesanos de plaza Artigas, conocer el puerto de yates, ir al teatro… Las zonas residenciales tienen espectaculares jardines para quedarse boquiabiertos.

3. Las playas

Sin dudas, su ubicación privilegiada hace que las playas sean el plato principal de un viaje de bodas veraniego. Arenas blancas, médanos, islas, sierras, bosques y el azul de mar y extensas playas conforman un escenario perfecto para la luna de miel en un precioso equilibrio entre la naturaleza y la infraestructura para recibir visitantes. Las hay pequeñas y extensas, de aguas serenas y otras tempestuosas. Las renombradas playas Mansa y Brava hacen honor a sus nombres.

4. Hacia el este, José Ignacio

Las playas céntricas son más populares. Si quieren una pausa y buscar playas vírgenes, vale la pena un viaje de 30 km para llegar a las playas de José Ignacio y pasar el día allí. Luego, terminar la jornada con una ronda de mate y vistas preciosas del mar y las luces doradas del atardecer. Se ubica justo en el límite del departamento de Maldonado y también cuenta con una playa mansa y una brava a ambos lados de la bahía. Tiene el aire de un pueblo de pescadores.

5. Hacia el oeste, Punta Ballena

Disfrutar de la caída del sol luego de una caminata imperdible hacia el mirador de Punta Ballena es otra actividad de travesía desde el balneario. La costa uruguaya se presenta en todo su esplendor. Las vistas de la extensa bahía de Maldonado y Portezuelo, la imagen mediterránea de los acantilados y Casapueblo, las aguas calmas de playa Solanas son de las mejores panorámicas desde esta península agreste y rocosa con lomo de ballena.

6. Senderos boscosos

Acacias, eucaliptus, cipreses, abetos… La magia de los bosques en el Arboretum Lussich es una de las actividades idílicas para recorrer la península esteña. Ubicado al pie de la sierra de la Ballena, los novios pueden destinar un día al senderismo y disfrutar del entorno verde y silvestre del bosque exótico con ejemplares de todo el mundo, avistaje de aves y aromas de eucaliptus.

7. Casapueblo, tributo al sol

Es el nombre que le dio Carlos Páez Vilaró, su creador. Su construcción que cuelga de los acantilados es uno de los sitios más llamativos de este destino uruguayo. La cúpula principal conforma el museo y taller para conocer la obra del artista. Es uno de los símbolos de vida y belleza de Punta del Este que no pueden dejar de visitar y, además, es famosa su ceremonia de tributo al sol durante las tardes de verano.

8. Con la brisa nocturna

Punta del Este ofrece una variedad de actividades para descubrir la vida nocturna con cientos de boliches, restaurantes, bares, y fiestas excitantes y alegres. Los paradores y clubes de playa reúnen la exquisita gastronomía y los rituales top de la noche esteña para disfrutar de increíbles atardeceres y sentir la brisa nocturna que llega del mar.

9. Puna del Este en invierno

Los veraneantes dejan un espacio de calma y siesta en la península. Es ideal para una escapada, una luna de miel corta en invierno. Degustaciones, vinos y paisajes forman un combo con mucha convocatoria en las rutas del vino de Canelones y Maldonado, regiones privilegiadas por el clima oceánico.

Otro atractivo es el avistaje de la ballena franca austral, que visita las costas uruguayas de julio a noviembre. Se las puede observar desde los miradores o tomar un paseo en barco.

Uruguay es uno de los destinos preferidos de los argentinos y Punta del Este se acomoda entre el glamour y la naturaleza. Revisen algunas estrategias para ahorrar para el viaje, como el alquiler de vestidos de novias, objetos reciclados en la decoración o tarjetas de casamiento virtuales.