Cada historia es única y puede ser que ya no tengas a tu papá o que no esté cerca en ese momento por diferentes circunstancias. La elección puede recaer en otra persona de tu entorno familiar que despliegue connotaciones parecidas. Hoy dejamos de lado el vestido de novia, el catering, las tarjetas de casamiento, la luna de miel y los souvenirs originales. Leé estos tips para decidir quién podría acompañarte.

1. Por costumbre

Glas Fotografía
Glas Fotografía

Esta regla social viene de un tiempo pasado cuando era costumbre que el padre entregara a su hija como una “propiedad”, junto con la dote, al futuro esposo, quien se encargaría de su manutención a partir del matrimonio. Los tiempos y las concepciones familiares han cambiado y en la actualidad este rito se fundamenta en el respeto y el cariño, lo que modifica la perspectiva de la práctica y le da un aura mucho más emotiva.

2. Bodas clásicas

Cuando la novia entra a la ceremonia, caminando etéreamente con su vestido de novia sencillo, los ojos del novio solo destilan amor. Las tradiciones indican que es el padre quien acompaña a la novia hasta el altar. Es una forma de reconocer todo el cariño familiar y la relación paterna en particular. Son los últimos momentos antes de dar el “sí”, en que podés charlar con tu papá mientras se trasladan en el auto; él va a contenerte, calmarte si estás nerviosa y dar todo de sí para que seas muy feliz.

3. Un hombre del entorno de tu vida

Evelyn Sol
Evelyn Sol

En otros casos, el padre ya no está o los núcleos familiares han variado o no están tan fortalecidos, entonces la imagen anterior se disuelve y necesitás buscar alternativas posibles para entrar a la ceremonia. Con el deseo de compartir ese momento con otra figura paterna de la familia, podés pensar en un hermano, tío o abuelo como los mejores candidatos entre tu entorno más cercano. Incluso, tu padrino de bautismo. Nada los hará más felices que escoltarte hasta el altar.

4. Tu madre

Bleu Estudio
Bleu Estudio

Hoy en día ya no es solo la figura masculina la que cumple este rol. También la madre puede acompañar a la novia. Quién mejor que ella si es una persona fundamental en la vida de los hijos, más aún, cuando el padre ha fallecido. Ella también va a iluminar el recinto, ataviada con un vestido de fiesta largo, hecho a su medida con mucho amor.

5. Ambos padres

Yaco Fotógrafo
Yaco Fotógrafo

Algunas novias no quieren excluir a ningún padre y deciden que ambos la acompañen en este rito ceremonial. La forma inspirada en la tradición judía incorpora a ambos padres en este momento tan importante en que la novia deja el entorno de su familia de origen para formar una nueva.

6. Padres separados

Digital in Motion
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Quizá tengas a tus padres separados y tu madre haya formado una nueva pareja. La relación con tu padrastro puede contemplar mucha afinidad, por lo que quisieras que también participe de este momento o que comparta el honor con tu padre; uno te lleva hasta la mitad del camino y el otro te entrega en el altar.

7. A medio camino

Fotopía
Fotopía

Una modalidad intermedia en esta tradición nupcial, que considere diversos aspectos de tu personalidad o de tu vida familiar, contempla un paso más allá que simboliza cierta independencia en las propias vidas. Tu papá o la persona que hayas elegido puede acompañarte hasta la mitad del camino y luego, vos continuás sola hasta el altar.

8. Hijos

Una situación muy emotiva es cuando hay hijos. Podés optar por tu hijo, por el mayor de ellos o todos juntos, de la mano los más grandes, llevando la cola de la novia los más pequeños. Los niños con hermosos trajes confeccionados a medida y las niñas con peinados fáciles y vestidos con volados. ¡Es de cuentos!

9. Decidís entrar sola

Memoria Emotiva
Memoria Emotiva

¿Por qué no? Si te sentís bastante confiada en el camino hasta el altar, van a destacar, además de tu vestido de novia con encaje, toda tu energía y espíritu en ese instante tan peculiar que te hace el foco de atención. Es una elección ideal cuando puede haber situaciones sensibles dentro de la estructura familiar. Sin embargo, no dejes de considerar que seguro que debe haber alguien a quien le haga mucha ilusión poder acompañarte en este momento tan trascendental.

Hasta los mejores amigos pueden ser buenas alternativas para llegar del brazo de alguien al altar. Si ya elegiste a esa persona esencial, es tiempo de encargar las invitaciones de boda. ¿Pensaste en una frase para tarjetas de casamiento? Una más linda que la otra.