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Hay varios motivos para rechazar la invitación a un casamiento. La razón más justificada es que tengás otro compromiso u obligación realmente importante, a la que no podés faltar y que imposibilite por todos los medios tu asistencia al casamiento.

Otra de las razones es que este año hayas recibido una cantidad inmensa de invitaciones de casamiento y, como sabés, el presupuesto para cada una de ellos es bastante elevado entonces tenés que priorizar.

Tanto como pueden ser estos los motivos, también puede pasar que tenés cero ganas de ir ya sea porque la invitación te la hicieron “por compromiso” o porque, simplemente, no hay interés. Suele ser en esta situación cuando más cuesta rechazar la invitación porque hay que pensar en una excusa válida para que no quedar mal vos ni quedar mal con ellos.

Entonces, ¿cómo hacerlo? Tanto si es por razones económicas, por x personas o, simplemente, no hay razones pero hay que excusarse, te contamos cómo y cuáles son los medios para decir "no".

Le Pou

¿Cuál es el medio más adecuado para declinar la invitación?

Antes que nada y sea por el medio que sea, tenés que agradecer a los novios que se hayan acordado de vos, que te hayan invitado y, además, desearles lo mejor en su día. Una vez que mostrés tu agradecimiento entonces llegará el momento de disculparte por no poder acudir al enlace y explicar tus razones.


Por carta

Si la invitación te llegó por escrito entonces podés declinarla también por carta. Hacerlo a través del papel es la manera más formal y del modo que menos te exponés personalmente. Todo dependerá del grado de confianza que tengás con los novios.

Por teléfono

Por el contrario, si la invitación te la dieron en la mano o te la hicieron por teléfono entonces lo más recomendable es que devuelvas la llamada y le expliqués los motivos de tu ausencia. Si es una excusa inventada, esta es la manera más creíble porque el hecho de hablar y expresarte por voz es una forma muy directa y personal de hacerlo.

De esa manera, si sabés bien lo qué tenés decir, transmitirás seguridad y credibilidad. También, es el medio más adecuado si, por el contrario, tenés razones veraces y motivos de sobras para no acudir al casamiento.

Por e-mail o Whatsapp

No es nada recomendable porque es una manera muy distante de hacerlo. Declinar una invitación de casamiento por este medio se traduce en darle poco valor al asunto teniendo en cuenta que para los novios es un día muy importante. Hoy en día ninguna, o casi ninguna, invitación formal de casamiento se realiza por las redes sociales. Entonces, si no querés que te tomen por una persona frívola, te recomendamos que lo hagás de la misma manera que los novios te invitaron a vos.

No avisar por ningún lado

¡No lo hagás! Si te invitan, aunque rechacés, tenés que dar si o si una respuesta. Siempre hay que ser considerado con las personas que pensaron en vos y gastaron tiempo en invitarte.

Vaya Día

¿Cómo rechazarla?

Avisar con antelación

Es muy importante que nada más recibir la invitación, si sabés que no vas a poder o querer ir, les avisés. Si tenés que pensártelo unos días, hacélo, pero no te duermas en los laureles. Avisar con el tiempo suficiente ayuda, por un lado, a la organización de los novios y, por otro, es una auto-ayuda. A menos que decidas ir a último momento pero, desafortunadamente, tengas un imprevisto si les avisás un día antes es muy extraño y será un gran error.

No dar explicaciones innecesarias

Se trata de excusarse y explicar el motivo de la ausencia pero tampoco es necesario que te estés justificando con pelos y señales todo el rato. Tampoco hace falta dar tantas explicaciones si no se puede acudir o no tenés interés de hacerlo. Explicáles tu decisión con los motivos estrictamente necesarios y listo.

Una excusa creíble

Si realmente no hay nada que te impida ir, no tenés ganas y no sabés qué inventarte para no ir, entonces tenés que tomarte un momento para pensar una excusa que sea creíble. Ojo con lo que digás porque podés meter la pata.