Las manos de la novia son las protagonistas de muchas fotos del casamiento: cuando se muestran las alianzas, con el ramo o dando un abrazo a tu futuro marido. Si sos de morderte las uñas por costumbre o nerviosismo, este artículo te ayudará con varios tips para evitar es hábito y llegar al día del casamiento con las uñas divinas.

1. Atención en las uñas

Onicofagia es el nombre con el que se conoce a este hábito de morderse las uñas de forma involuntaria. Las personas que lo hacen no suelen darse cuenta de esta conducta hasta que se lastiman. Para evitar hacerlo se recomienda dedicarle tiempo y cuidar las uñas. Por este motivo, podés empezar por limarlas, humectarlas y pintarlas para que cuando te las lleves a la boca recuerdes todo el tiempo y dedicación que pusiste para que se vean lindas y, así, evitar arruinarlas mordiendolas.

2. Manos ocupadas

Si ya te acostumbraste a cuidarte las uñas pero seguís tentada de seguir mordiéndolas, podés llevar una lima en la cartera para que en esos momentos en los que te tientes de morderlas, en vez de llevarlas a la boca, las limes y las dejes cortitas. También puede servir llevar una pelotita antiestrés o un anillo giratorio que te ayude a controlar los nervios o la ansiedad. Así lograrás tener entretenidas tus manos y sin arruinarte las uñas.

3. Pastillas de menta

Así como pensamos en tener las manos ocupadas, también podemos pensar en comer algo para mantener la boca llena y evitar la ansiedad de morderse las uñas. En estos casos, las pastillas de menta o los chicles pueden ser buenos sustitutos; siempre teniendo cuidado de no caer en excesos y terminar reemplazando un mal hábito como la onicofagia por otro peor.

4. Recordatorio

Otro tip que puede ayudarte a no morderte las uñas es usar esmaltes con sabor amargo, un anillo a la altura de las uñas o ponerte tiritas para que te llamen la atención cuando te las estés por morder y no lo hagas de manera involuntaria. Incluso si estás en invierno podés usar unos guantes que te serán de suma utilidad al tener las uñas ocultas bajo su tela.

5. Pedí ayuda

Si ves que con todas estos tips no podés cambiar el hábito, pedile a tu pareja, a tus familiares y amigos más cercanos que te llamen la atención cada vez que te vean mordiéndote las uñas. Así podrás detenerte a tiempo y no llegar a dañarlas. Si el hábito persiste, también te podés plantear buscar ayuda profesional.

6. Uñas postizas

Si todo esto no funciona siempre se puede recurrir a usar uñas postizas. Este tratamiento consta de pegar uñas de acrílico sobre las tuyas. Le podrás dar el largo, forma y color que quieras. Incluso podés hacer una prueba antes del casamiento para ver cómo las sentís y decidir de qué forma te gustaría llevarlas.

Poder dejar de morderse las uñas implica un desafío para muchas personas. Pero si empezás a seguir estos tips de a poco, sin presiones ni apuros seguramente logres dejar ese hábito. Si no, siempre se puede recurrir a llevar unas uñas postizas que te salvarán en tu casamiento. Y en algún futuro libre de estrés y ansiedad, podés volver a intentar el tratamiento para no morderte las uñas.