Estos novios nada convencionales empezaron a planear su casamiento ya con la idea de hacer algo diferente. Buscaron y buscaron y finalmente, se decidieron por elegir un color que guiara cada detalle de la boda hacia un mismo lugar. El color elegido: amarillo, el color de la felicidad.

A partir de aquí se pusieron a trabajar para que todo estuviera dentro de la temática. Desde el vestuario, la decoración e inclusive ¡la comida! Las fotos del casamiento, de la mano de Dianne Diaz Fotografía, son un claro reflejo de ello.

El vestuario de los novios es la clave principal de esta temática.

Orlando matizó el amarillo con un traje gris, y muy moderno él, ¡hizo cambio de vestuario! Nos pareció una idea súper original. También en sus medias y cada detalle de su vestimenta el amarillo dijo presente.

Francisca, no dudo tampoco en aplicar el amarillo a cada accesorio que las tradiciones le permitieron. Ramo y zapatos a puro amarillo. El conjunto es perfecto.

Cabe destacar que estos novios fueron muy inteligentes en el tono de amarillo elegido. Es un amarillo súper fuerte que irradia una energía positiva, pero no se acerca al flúor. Un amarillo claro hubiera quedado sin vida y con poca gracia.

La mesa de tortas hizo gala del color. Con tortas, bombones, caramelos y cupackes en todos los tonos de amarillo, matizado por supuesto con blanco, suma el punto de color ideal para cumplir con la idea de Orlando y Francisca.

Una idea muy divertida, sencilla e inteligente fue el photocall total y completamente amarillo. Observen que un telón amarillo con un detalle de flores amarillas (y por qué no decirlo, las flores amarillas por excelencia que nos da la naturaleza: los girasoles) es suficiente para dar el marco perfecto a las fotos de la boda.

Banderines y lámparas chinas de papel cierran el concepto de manera brillante, y de esta manera el amarillo dice presente en todas la direcciones donde se mire.

Un detalle a tener en cuenta: Orlando y Francisca han fueron muy inteligentes en elegir este color para un casamiento de día. En un casamiento de noche quizá hubiera sido más difícil encajar el color con gracias y alegría como ellos lo lograron. Es por eso que tenemos que evaluar todo el concepto en su conjunto cuando vamos a decidir cómo será nuestra boda.

¿Les resultó inspirador este casamiento? Estamos seguros que así fue. Ahora a trabajar buscando ese detalle ¡que nos servirá de guía!

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