Bustamante Ventimiglia
Bustamante Ventimiglia

El confinamiento y la reapertura lenta de las actividades cambiaron los hábitos de consumo, incluso en las futuras bodas, que se ajustan a la organización desde la virtualidad y la transmisión vía streaming como cambios más notables. Sin embargo, también se habla de oportunidades para desarrollar nuevos modelos de negocios. En este sentido, los proveedores de bodas se adaptan a las contrariedades que genera la crisis sanitaria para hacer viable las celebraciones y ayudar a los novios en el contexto actual.

1. Buscar nuevas ideas

Nicolás Resille
Nicolás Resille

La conexión con los invitados y los recuerdos de bodas se vio seriamente afectada a lo largo de un año complejo y crítico en todos los niveles. Durante este tiempo, los proveedores que se dedican a organizar casamientos y pudieron ir retomando sus actividades de a poco lograron ofrecer nuevas planificaciones a sus clientes, ceremonias creativas y factibles con pocos invitados, ideas novedosas que no hubieran pensado antes, pero con enormes esfuerzos de la parte organizativa.

2. Comunicarse con los proveedores

Momento 210
Momento 210

La comunicación cercana con los novios y la presencia digital se han convertido en un pilar de las organizaciones para enfrentar la crisis y conocer las necesidades puntuales para llevar a cabo los matrimonios y superar las fechas postergadas y bodas aplazadas. Muchas empresas debieron acelerar la digitalización para fortalecer la conexión con sus clientes. Los proveedores dieron un salto para mantenerse a flote y adaptar sus negocios con nuevas estrategias comunicativas.

3. Priorizar lo importante

José  & Romina
Casamiento de José & Romina

Sin dudas, las nuevas planificaciones dejan atrás los casamientos multitudinarios y fomentan una ceremonia más relajada y auténtica, en la cual el enfoque principal sea estar con los familiares y las amistades más cercanas. Ya sea que elijan una microboda o esperen un tiempo para celebrar con más invitados, prioricen el día más importante haciendo una búsqueda de algo auténtico y personal.

4. Buscar la experiencia amable

Santiago Maraude
Santiago Maraude

La búsqueda de proveedores recae solamente en ustedes si no cuentan con un planificador de eventos. De ahí que sea prioritario que presten atención a las primeras impresiones. Una experiencia amable con el proveedor comienza en el primer contacto. Las recomendaciones, el boca a boca, las redes sociales o la valoración en nuestra plataforma funcionan como filtro para organizar las primeras entrevistas.

5. Replanificar el día de la boda

Nicolás Resille
Nicolás Resille

Si debieron postergar la fecha del casamiento, consideren que los proveedores pueden ayudarlos a replanificar una boda. En muchos casos hubo aplazamientos en las fechas para casarse que provocaron incertidumbre y cambios contundentes en la organización. Los cambios inesperados pueden llevarnos a la angustia o, por el contrario, a arriesgarnos con propuestas novedosas para darle una vuelta de tuerca a la situación, adaptarnos con creatividad y disfrutar de otro modo el día del casamiento.

6. Ser flexibles

Gabriel Larraburu
Gabriel Larraburu

Tanto los novios como los proveedores deberían ser más flexibles en tiempos de pandemia. Los novios van a encontrarse con escollos en la organización porque aún todo es prueba y error. Por ejemplo, el alquiler de salones es un elemento que se gestiona con mucha antelación. Quizá no encuentren lugares disponibles, pero tal vez todo sea más sencillo si eligen un día de semana. En cuanto a los proveedores, sería oportuno que sus cláusulas de contrato tiendan hacia la flexibilidad para considerar cada caso en particular y poder resolverlo de forma amable para ambas partes.

Pidan a sus proveedores un presupuesto detallado para que luego no surjan inconvenientes o malentendidos. Por otro lado, sean comprensivos con los tiempos y avances en la planificación, ya que el reto también recae en los proveedores, que deben replantearse un nuevo modo de trabajo.