Ali Alonso Fotografía
Ali Alonso Fotografía

Nada resulta tan espectacular y romántico como cuando la novia termina de prepararse y se pone el vestido de novia. El maquillaje y el peinado de novia están listos y lucen magníficos. Luego es el momento de subir al auto. Dependiendo de las complejidades del vestido, resultará más o menos difícil. Te dejamos algunas claves para familiarizarte con la prenda y que la situación no sea tan incómoda y puedas proteger tu look de novia.

1. Familiarizarse con el vestido

Aunque te hayas probado el vestido de novia sencillo varias veces, es muy probable que te sientas incómoda al principio. Si los tiempos corren a tu favor, es bueno poder practicar la puesta de la prenda, caminar, sentarte, recoger la cola del vestido… Al no tratarse de un vestuario común, es recomendable familiarizarse con el vestido para ganar confianza luego al salir de la casa y subir al auto.

Paula Barcia
Paula Barcia

2. Una cuestión de estrategia

Si el vestido princesa es voluminoso o tiene cola larga, vas a necesitar de la mano de alguien para manipularlo y de algunas estrategias para entrar al auto. Si se trata de un vestido sirena, el bajo vestido juega con la silueta más ajustada de la cintura y la cadera, lo que también provoca cierta complicación para subir al auto y deberás flexionar aún más las rodillas que con otro corte.

3. Cómo subir al auto

Las personas que te ayudaron a vestir y conocen de la complejidad del vestido y de la estructura del peinado recogido sabrán acompañarte en este momento previo a la partida. El método más acertado para no arrastrar el vestido es ingresar de espaldas, acercarte todo lo que puedas al vehículo, flexioná las rodillas y sentate. Una vez dentro del auto, deberás juntar todos los pliegues de la falda sobre tus piernas y asegurarte de que el vestido no corre riesgos de quedar atrapado en la puerta.

Nicolás Resille
Nicolás Resille

4. Las colas

Las colas dificultan subir al auto. Hay colas más discretas, como la cola barrida que facilita mucho el movimiento. Sin embargo, la más frecuente suele ser la cola capilla, muy versátil para diferentes cortes románticos de vestidos de novia con encaje. Para subir al auto deberás tomar la cola por los laterales con cuidado, pues cualquier movimiento brusco puede rasgar el vestido. Luego en la fiesta, las colas se pueden recoger con varios métodos, como las presillas de hilo o los broches.

5. Cómo bajar del auto

Sin dejar de sostener el vestido, lo recomendable es girar ligeramente el cuerpo, levantar las piernas y apoyarlas fuera del auto. Con un pequeño impulso, podrás levantarte cuidando todos los detalles del vestido y tu peinado. Luego de avanzar un poco, alejarte de la puerta del automóvil y asegurarte de que el suelo está despejado, entonces podés dejar caer la falda. El padrino podrá ayudarte a alisar los pliegues o acomodar el velo de novia.

6. El ramo de novia

Mientras tanto puede ser que debas dejar el ramo de novia apoyado en el asiento del auto hasta que puedas pararte. Según la densidad del vestido y de los pliegues de la falda, quizá te demores unos segundos en acomodar el vestido, y el ramo puede estorbar todas las maniobras.

Estos consejos vienen muy bien porque las novias quizá no imaginan la complejidad hasta que llega el momento. Dedicale tiempo a la elección del peinado semirecogido, ideal para bodas más descontracturadas.