El primer paso para comenzar a delinear el concepto “Blancanieves” fue elegir el lugar, los novios querían un espacio íntimo y perdido en medio de la nada, lo ideal era un bosque en plena montaña.

 

 

El lugar escogido para el evento fue Fontdellops, una coqueta casita perdida en el bosque en lo alto del Parque Natural del Montseny. Allí podrían quedarse a dormir los casi treinta invitados, para luego pasar un fin de semana de relax y desconexión absoluta, rodeados de naturaleza y locaciones mágicas.

 

 

La novia tiene un estilo propio muy característico y logro plasmar su personalidad en la decoración a través de esta temática. La boda se tiño de rojo pasión y comenzaron a aparecer antigüedades estratégicamente colocadas para poder armar una atmosfera especial.

 

 

Podemos ver detalles pensados para este casamiento como el cartel de bienvenida a los invitados que dice “here is the wedding”, corazones con manzanas, una mesa de refrescos, rejas con flores, etc.

 

 

La ceremonia se llevó a cabo en la parte delantera de la casa por sus impresionantes vistas del Montseny y como telón de fondo confeccionaron una cortina con más de 100 claveles rojos.

 

 

Para el banquete los invitados tuvieron que dirigirse a la parte posterior de la casa, allí los esperaba una carpa y una gran mesa con una decoración muy a tono con el evento. Flores silvestres como centros de mesa, vajilla y mantelería blanca, y manzanas rojas en cada plato con los nombres de los invitados indicando el sitio.

 

 

Para coronar el banquete, se armó una mesa de dulces muy sofisticada. La torta nupcial era la clásica red velvet de bizcocho rojo de remolacha y frosting de queso, acompañada por muchos cupcakes y objetos decorativos que hacían referencia al cuento de Blancanieves. Una verdadera sorpresa para una boda muy especial.

 

 

Con este bonito casamiento podemos ver cómo con simples detalles y decoraciones estratégicas se puede evocar a momentos mágicos, temáticas especiales y cuentos de hadas. Solo basta con ser estratégicas. En esta boda los novios, al fin y al cabo, fueron felices y comieron perdices.