Después de estar enfocados en todos los detalles organizativos y decorativos como son las invitaciones de boda para su familia y amigos, los souvenirs de casamiento y de tener listos el traje y el vestido de novia, es momento de pensar en la ceremonia y en todo lo que ello conlleva.

Si tienen en mente hacer un casamiento religioso y católico es importante que conozcan algunos conceptos sobre los casamientos mixtos que hoy vamos a tratar. Hoy en día la religión no tiene por qué ser un inconveniente para los futuros novios pero sí es necesario que tengan en cuenta algunos detalles para despejar dudas si van a elegir una boda católica.

Los dos tipos de casamientos mixtos

Si ya decidieron que se van a casar por la iglesia católica es importante que sepan que el matrimonio mixto es la unión entre un católico y un bautizado no católico mientras que, por otro lado, puede existir la posibilidad de que uno de los miembros de la pareja sea católico pero el otro no esté bautizado, este caso se conoce como matrimonio con disparidad de culto.

La iglesia permite estos matrimonios

La iglesia acepta y permite la celebración de los casamientos mixtos pero es necesario realizar un trámite previo para poder casarse. Se trata de solicitar un permiso a la autoridad eclesiástica con el fin de que se consienta la unión como lícita y así ustedes puedan contraer matrimonio por la iglesia católica.

Permisos y trámites

Mientras que para solicitar la celebración de un matrimonio mixto solo es necesario solicitar un permiso al obispo de la parroquia donde piensan contraer matrimonio, para la solicitud de un matrimonio con disparidad de culto se requiere una trámite especial. Este trámite concreto se conoce como la la dispensa de impedimento en donde se acuerdan las obligaciones del matrimonio católico en cuanto al bautismo y a la educación de los futuros hijos según la religión católica una vez contraído el matrimonio.

No es obligatorio convertirse en católico

La iglesia da libertad a los cónyuges y no es obligatorio que la pareja se convierta para que puedan casarse. La idea radica en el respeto mutuo de ambas elecciones y, sobre todo, que la parte de la pareja que no es católica sea consciente de los deberes que tiene la otra persona como fiel en cuanto a la fidelidad, la eternidad del matrimonio, la comunión con la iglesia o la veneración a Dios.

La diversidad enriquece a las personas del mundo entero y favorece el conocimiento y el respeto de otras religiones distintas. Sabiendo todo esto y para evitar cualquier tipo de desacuerdo posterior entre los dos, es muy importante que acuerden si finalmente desean hacerlo mediante la iglesia católica siendo conscientes de los deberes a los que se están comprometiendo con la iglesia. No hay duda que la elección irá acompañada del respeto, la compresión y el amor que ambos comparten.

Una vez que hayan definido esto, pueden continuar planificando su boda, eligiendo con qué torta de casamiento sorprender a sus invitados y con qué peinado recogido complementar tu look para un día que será inolvidable.