¿Es posible conocer al amor de tu vida a través de internet? ¡Sí, claro! La historia de Lore y Timo es un ejemplo más de que el amor aparece donde uno menos lo espera. En su caso, una famosa app de citas fue el lugar donde sus caminos se cruzaron para comenzar una historia que terminó con una propuesta mágica en Holanda y una fiesta que unió a amigos y familiares de ambos lados del océano.

Un amor intercontinental

Se conocieron en persona en abril de 2014. Timo es holandés y llevaba algunos meses viviendo en Argentina. Él hablaba poco español y ella poco inglés, pero eso no fue un problema. Las risas los conectaron desde el primer minuto.  Para la segunda cita él la invito a jugar al padel. Lore no sabía jugar pero igual aceptó, no sin antes tomar un par de clases intensivas. “Mirá que este chico puede ser el hombre de mi vida”, le dijo al profesor. En junio de 2016 llegó la propuesta oficial con una pedida de mano de película en un bosque de Holanda. El lugar elegido para la ceremonia y la fiesta fue la Estancia Santa Elena; un inmenso espacio verde a orillas del Río Luján. El reportaje fotográfico estuvo a cargo de Cecilia Aiscurri.

El look de los novios

Lore eligió un vestido de Rosa Clará corte princesa con varias capas de tul y una espalda con un elegante escote. Nunca se había imaginado usando un vestido así —de hecho una amiga suya le estaba diseñando uno de estilo campestre y relajado—, pero cuando lo vio fue amor a primera vista. ¡En el momento en que se lo probó supo que ese era el indicado! Lo combinó con mucho estilo con zapatos rosa palo, ramo a tono y un precioso recogido bajo. Timo eligió un smoking clásico, color negro con corbata gris y boutonniere a tono.

Aire libre y mucha luz para una ceremonia inolvidable

El 11 de julio de 2017, bajo el sol del atardecer y el calor del afecto de su familia y amigos, Lore caminó hasta el altar para encontrarse con ese hombre que la enamoró desde aquella primera cita. Y como al amor hay que celebrarlo, después de la ceremonia, ¡llegó la hora de la fiesta! Una decoración con luces que crearon un ambiente mágico y un show de tango fueron algunos de detalles que eligieron para agasajar a los invitados y no dejar a nadie indiferente. Siguiendo una de las últimas tendencias en tortas para casamientos, eligieron una naked cake, y tampoco faltó un show de batucada para que todos movieran el cuerpo hasta altas horas de la noche. Lo más lindo, según Lore, fue ver como su familia y amigos podían entenderse, bailar y reir sin hablar el mismo idioma.

Después de la boda se fueron de luna de miel a Cuba, y hace 11 meses viven en Lima, Perú. Mirar una serie, cocinar, jugar a juegos de mesa y charlar por horas son algunos de los momentos que más disfrutan compartir. Cada día aprenden el uno del otro y basan su relación en un equilibrio que los hace crecer juntos. ¿Cuál será la próxima aventura de esta pareja?