En el siglo XXI prevalece la innovación, estamos en un momento de cambio, si bien en Argentina nunca fue tradición leer textos durante la ceremonia civil, ni tampoco que los invitados sean partícipes de la misma, ¿qué pasaría si rompemos las reglas? Quizás sea el momento de probar cosas nuevas, por ejemplo, dedicarle a tu pareja unas bonitas palabras de amor que reflejen todo lo que sentís, o que alguno de sus seres queridos les lean algún texto sobre el matrimonio. Es una hermosa alternativa, pues aunque lo ideal siempre es que las palabras sean escritas de forma personal, no todas las personas tienen el don de la escritura. Por eso, les proponemos es leer estos cuentos, fábulas, poemas y textos que seleccionamos especialmente para ese momento tan especial. ¡No se los pierdan!

1. Cuando por fin se encuentran dos almas, Victor Hugo

Cuando por fin se encuentran dos almas, que durante tanto tiempo se han buscado una a otra entre el gentío. Cuando advierten que son parejas, que se comprenden y corresponden, en una palabra, que son semejantes, surge entonces para siempre una unión vehemente y pura como ellas mismas.

Una unión que comienza en la tierra y perdura en el cielo. Esa unión es amor, amor auténtico, como en verdad muy pocos hombres pueden concebir, amor que es una religión, que deifica al ser amado cuya vida emana del fervor y de la pasión y para el que los sacrificios más grandes son los gozos más dulces.

2. Hagamos un trato, Mario Benedetti

Compañera, usted sabe que puede contar conmigo,
no hasta dos o hasta diez sino contar conmigo.

Si alguna vez advierte que la miro a los ojos,
y una veta de amor reconoce en los míos,
no alerte sus fusiles ni piense que deliro;
a pesar de la veta,
o tal vez porque existe,
usted puede contar conmigo.

Si otras veces me encuentra
huraño sin motivo,
no piense que es flojera igual puede contar conmigo.

Pero hagamos un trato:
yo quisiera contar con usted,
es tan lindo saber que usted existe,
uno se siente vivo;
y cuando digo esto quiero decir contar aunque sea hasta dos,
aunque sea hasta cinco.

No ya para que acuda presurosa en mi auxilio,
sino para saber a ciencia cierta que usted sabe que puede contar conmigo.

3. Extracto de El Principito, Antoine de Saint-Exupéry

Sobre el planeta del Principito hubo siempre flores simples que ni ocupaban lugar, ni molestaban a nadie. Aparecían y desaparecían. Pero un día apareció una briznilla que no se parecía a las otras, el tiempo y el cuidado que se tomó antes de hacer su primera aparición despertó en el Principito una expectación enorme. Era conmovedoramente bella, la cuidaba, regaba y abrigaba en las noches frías.

Un día el Principito marchó de viaje a otros planetas. En uno de ellos, tras haber pasado por multitud de dificultades encontró un camino que le condujo hasta un jardín de rosas idénticas a la suya. En ese momento descubrió que su rosa no era única en el universo, sino una rosa más, una rosa ordinaria. Entonces cayó en la cuenta de que con una rosa ordinaria y tres pequeños volcanes (uno quizá extinguido para siempre), no se podía considerar un gran príncipe.

Y, tendido en la hierba, lloró.

Al rato, se dio cuenta de que esas rosas no eran iguales a la suya y les dijo:
No son nada, ni en nada se parecen a mi rosa. Son muy bellas, pero están vacías y nadie daría la vida por ustedes. Cualquiera que las vea podrá creer indudablemente que mi rosa es igual que cualquiera de ustedes. Pero ella se sabe más importante que todas, porque yo la he regado, porque ha sido a ella a la que abrigué con el fanal, porque yo le maté los gusanos (salvo dos o tres que se hicieron mariposas ) y es a ella a la que yo he oído quejarse, alabarse y algunas veces hasta callarse. Porque es mi rosa, en fin.

Sé que en algún lugar del mundo, existe una rosa única, distinta de todas las demás rosas, una cuya delicadeza, candor e inocencia, harán despertar de su letargo a mi alma y mi corazón.

Esa rosa, existe… rodeada de amapolas multicolores, filtrando todo lo bello a través de sus ojos aperlados, cristalinos y absolutamente hermosos… Tú, (nombre del novio) has hallado tu rosa, la tienes a tu lado, cuídala, porque es TU ROSA
Si alguien ama a una flor de la que sólo existe más que un ejemplar entre los millones y millones de estrellas, es bastante para que sea feliz cuando mira a las estrellas.

Manu Mora

4. Fábula el amor y el tiempo

Había una vez una isla muy linda y de naturaleza indescriptible, en la que vivían todos los sentimientos y valores del hombre; El Buen Humor, la Tristeza, la Sabiduría… como también, todos los demás, incluso el amor.

Un día se anunció a los sentimientos que la isla estaba por hundirse.

Entonces todos prepararon sus barcos y partieron. Únicamente el amor quedó esperando solo, pacientemente, hasta el último momento.

Cuando la isla estuvo a punto de hundirse, el amor decidió pedir ayuda.

La riqueza pasó cerca del amor en una barca lujosísima y el amor le dijo: “Riqueza… ¿me puedes llevar contigo?”

No puedo porque tengo mucho oro y plata dentro de mi barca y no hay lugar para ti, lo siento, amor…

Entonces el amor decidió pedirle al Orgullo que estaba pasando en una magnífica barca. “Orgullo te ruego… ¿puedes llevarme contigo?

No puedo llevarte amor… respondió el Orgullo: Aquí todo es perfecto, podrías arruinar mi barca y ¿cómo quedaría mi reputación?

Entonces el amor dijo a la Tristeza que se estaba acercando: “Tristeza te lo pido, déjame ir contigo”. No amor… respondió la Tristeza. Estoy tan triste que necesito estar sola.

Luego el Buen Humor pasó frente al amor, pero estaba tan contento que no sintió que lo estaban llamando.

De repente una voz dijo: “Ven amor te llevo conmigo”. El amor miró a ver quién le hablaba y vio a un viejo.

El amor se sintió tan contento y lleno de gozo que se olvidó de preguntar el nombre del viejo.

Cuando llegó a tierra firme, el viejo se fue. El amor se dio cuenta de cuanto le debía y le preguntó al Saber: “Saber, ¿puedes decirme quien era este que me ayudó?”.

“Ha sido el TIEMPO”, respondió el Saber, con voz serena.

¿El Tiempo?… se preguntó el amor. ¿Por qué será que el tiempo me ha ayudado?

Porque solo el Tiempo es capaz de comprender cuán importante es el amor en la vida.

5. Yo prometo, Dorothy Colgan

Yo prometo darte a ti lo mejor de mí
y pedirte a ti no más de lo que tú puedas dar.

Yo prometo respetarte a ti como a mi propia persona
y realizar tus intereses, deseos y necesidades
que son no menos importantes que los míos.

Yo prometo compartir contigo mi tiempo y atención
y dar gozo, fortaleza e imaginación a nuestra relación.

Yo prometo mantenerme abierto para ti,
dejarte a ti mirar a través de la ventana de mi mundo dentro de mis temores más profundos
y sentimientos, secretos y sueños.

Yo prometo crecer solo contigo,
gustoso de enfrentar los cambios para mantener nuestra relación viva y excitante.

Yo prometo amarte en los buenos y malos tiempos,
con todo lo que yo tengo para dar y todo lo que siento dentro en la única manera que yo conozco.
Completamente y para siempre.

6. El árbol de los amigos, Jorge Luis Borges

Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices
por la simple casualidad de haberse cruzado en nuestro camino.
Algunas recorren el camino a nuestro lado,
Viendo muchas lunas pasar, más otras apenas vemos entre un paso y otro.
A todas las llamamos amigos y hay muchas clases de ellos.
Tal vez cada hoja de un árbol caracteriza uno de nuestros amigos.

El primero que nace del brote es nuestro amigo papá y nuestra amiga mamá,
que nos muestran lo que es la vida.
Después vienen los amigos hermanos,
con quienes dividimos nuestro espacio para que puedan florecer como nosotros.
Pasamos a conocer a toda la familia de hojas a quienes respetamos y deseamos el bien.

Mas el destino nos presenta a otros amigos,
Los cuales no sabíamos que irían a cruzarse en nuestro camino.
A muchos de ellos los denominamos amigos del alma, de corazón.
Son sinceros, son verdaderos.
Saben cuándo no estamos bien, saben lo que nos hace feliz.
Y a veces uno de esos amigos del alma estalla en nuestro corazón
y entonces es llamado un amigo enamorado.
Ese da brillo a nuestros ojos, música a nuestros labios, saltos a nuestros pies.

Más también hay de aquellos amigos por un tiempo,
tal vez unas vacaciones o unos días o unas horas.
Ellos acostumbran a colocar muchas sonrisas en nuestro rostro,
durante el tiempo que estamos cerca.
Hablando de cerca, no podemos olvidar a amigos distantes,
aquellos que están en la punta de las ramas
y que cuando el viento sopla siempre aparecen entre una hoja y otra.
El tiempo pasa, el verano se va, el otoño se aproxima
y perdemos algunas de nuestras hojas,
algunas nacen en otro verano y otras permanecen por muchas estaciones.
Pero lo que nos deja más felices es que las que cayeron continúan cerca,
alimentando nuestra raíz con alegría.
Son recuerdos de momentos maravillosos de cuando se cruzaron en nuestro camino.

Te deseo, hoja de mi árbol, paz, amor, salud, suerte y prosperidad.

Hoy y siempre… Simplemente porque cada persona que pasa en nuestra vida es única.
Siempre deja un poco de sí y se lleva un poco de nosotros.

Habrá los que se llevarán mucho, pero no habrá de los que no nos dejarán nada.

Esta es la mayor responsabilidad de nuestra vida
y la prueba evidente de que dos almas no se encuentran por casualidad.

7. Extracto de Desde siempre el puente al otro lado, Richard Bach

Un alma gemela es alguien quien tiene cerraduras que encajan en nuestras llaves, y llaves que encajan en nuestras cerraduras. Cuando nos sentimos lo suficientemente seguros para abrir las cerraduras, nuestra confiable personalidad sale y nosotros podemos ser completamente honestos con quienes somos; podemos ser amados por quienes somos y no por lo que pretendemos ser. Cada uno muestra la mejor parte para el otro. No importa que es lo que esté mal con nosotros, con esta persona nosotros estamos seguros en nuestro paraíso. Nuestra alma gemela es alguien que comparte nuestros más profundos anhelos, nuestro sentido de dirección. Cuando somos dos globos, y nuestra dirección juntos es arriba, las chances son que encontramos la persona correcta. Nuestra alma gemela es la persona que hace que la vida venga a la vida.

8. La leyenda del hilo rojo

"Hace mucho tiempo, un emperador se enteró de que en una de las provincias de su reino vivía una bruja muy poderosa, quien tenía la capacidad de poder ver el hilo rojo del destino y la mandó traer ante su presencia. Cuando la bruja llegó, el emperador le ordenó que buscara el otro extremo del hilo que llevaba atado al meñique y lo llevara ante la que sería su esposa. La bruja accedió a esta petición y comenzó a seguir y seguir el hilo. Esta búsqueda los llevó hasta un mercado, en donde una pobre campesina con una bebé en los brazos ofrecía sus productos. Al llegar hasta donde estaba esta campesina, se detuvo frente a ella y la invitó a ponerse de pie. Hizo que el joven emperador se acercara y le dijo: «Aquí termina tu hilo», pero al escuchar esto el emperador enfureció, creyendo que era una burla de la bruja, empujó a la campesina que aún llevaba a su pequeña bebé en brazos y la hizo caer, haciendo que la bebé se hiciera una gran herida en la frente, ordenó a sus guardias que detuvieran a la bruja y le cortaran la cabeza.

Muchos años después, llegó el momento en que este emperador debía casarse y su corte le recomendó que lo mejor era que desposara a la hija de un general muy poderoso. Aceptó y llegó el día de la boda. Y en el momento de ver por primera vez la cara de su esposa, la cual entró al templo con un hermoso vestido y un velo que la cubría totalmente… Al levantárselo, vio que ese hermoso rostro tenía una cicatriz muy peculiar en la frente."

9. El arte del matrimonio, Wilferd Arlan Peterson

Las pequeñas cosas son las grandes cosas.
Nunca se es tan viejo para sostenerse las manos.
Es recordar decir "Te amo" al menos una vez al día.

Es nunca ir a dormir enojados.
Es nunca hablar con el otro solo por ser condescendiente;
el cortejo no debería terminar con la luna de miel,
debería continuar a través de los años.

Es tener un sentido mutuo de valores y objetivos comunes.
Es pararse juntos enfrentando al mundo.
Es formar un círculo de amor que se alimenta en toda la familia.
Es hacer cosas para el otro, no en la actitud de servicio o sacrificio,
sino en el espíritu de gozo.

Es hablar con palabras de apreciación y demostrar
gratitud de maneras consideradas.
Es no esperar que el esposo use una aureola o que la esposa tenga las alas de un ángel.
Es no buscar la perfección en el otro.

Es cultivar la flexibilidad, la paciencia, el entendimiento y el sentido del humor.
Es tener la capacidad de perdonar y ser perdonados.
Es dar al otro un ámbito en el que pueda crecer.

Es encontrar espacios para las cosas del espíritu.
Es una búsqueda común del bien y la belleza.
Es establecer una relación en la cual la independencia sea por igual, la dependencia mutua y las obligaciones recíprocas.
Es no solamente casarse con la pareja perfecta, es ser la pareja perfecta.

10. Bendición del matrimonio apache

Ahora ustedes sentirán que no llueve, porque cada uno de ustedes será el amparo del otro. Ahora ustedes no sentirán el frío, porque cada uno de ustedes será el abrigo del otro. Ahora ustedes son dos personas, pero allí es solamente una vida después. Vayan ahora a su lugar de morada para ingresar en los días de su vida juntos. Y quizás sus días sean largos y buenos sobre la tierra.

Trátense a sí mismos y al otro con respeto, y recuérdense ustedes a menudo que los ha unido. Den la mayor prioridad a la ternura, gentileza y bondad que su unión merece. Cuando la frustración, la dificultad y el temor asalten su relación – como aquello que amenaza toda relación tarde o temprano – recuerden de focalizar que es lo correcto entre ustedes, no solamente la parte que se ve equivocada. En este camino, ustedes pueden cabalgar lejos de las tormentas cuando las nubes oculten la cara del sol en sus vidas, recuerden que aún si ustedes lo pierden de vista por un momento, el sol aún sigue allí. Y si cada uno de ustedes se responsabiliza por la calidad de vida juntos, serán marcados por la abundancia y el gozo.