Una pareja romántica y apasionada, casada en diciembre de 2014 en la Ciudad de Mendoza, decidieron que el Trash the Dress debía ser original y arriesgado. No te pierdas el resultado.

La sesión fue realizada 2 meses después del casamiento... El escenario elegido fue el espectacular Dique Potrerillos, ubicado en plena cordillera de los Andes, en Mendoza.
El lugar es precioso, en él se pueden apreciar todos los paisajes juntos, montañas, arena, agua y un cielo inmenso indescriptible que inspiró a la pareja a relajarse y disfrutar de ese instante único.

 

 

El momento en el que se pusieron manos a la obra fue al atardecer para aprovechar la luz natural del día y esperar a que baje el sol, momento que jamás olvidarán. La pareja junto a su fotógrafo Matias Rosso se entendieron a la perfección y lograron este resultado divertido y original, el estilo espontáneo se ve claro en cada gesto y mirada de los novios, lo cual transmite complicidad y una felicidad inigualable.

 


Hay momentos que no se cambian por nada, como la sensación de volver a usar el vestido de novia y el traje, pero esta vez en condiciones totalmente distintas es algo que la novia recomienda que experimenten todos los recién casados. Estar con tu marido, en el medio del silencio y el paisaje, es sin dudas un momento que hay que disfrutar al máximo.

 

 

De más está decir que el riesgo de los novios fue real y muy positivo, querían terminar la sesión como un verdadero Trash the Dress, y por eso decidieron tirarse de espaldas al agua y luego hacer unas fotos con el vestido y el traje cubiertos de barro y arena.

 


Al final lo que vale es el momento vivido, las sensaciones experimentadas juntos, revivir el día de de la boda de una manera diferente, reírse, disfrutar, ensuciarse y aún así hacer de ese momento un recuerdo inolvidable que quedará en el recuerdo toda la vida.

 

 

Algunas palabras de la novia: "Los resultados fueron increíbles! Lo volvería a hacer una y mil veces, hacer esas fantásticas fotos no tiene precio"