Después de cuatro años de novios, Josefina y Felix decidieron casarse en el country “Las Nubes”, en la misma provincia donde se conocieron. Atraídos por la idea de dar el "sí" en un lugar tranquilo y auténtico, organizaron una celebración al aire libre, con rasgos rústicos, para casi cuatrocientos invitados.

Respecto de la vestimenta elegida, el novio se inclinó por un look conservador, sobrio y elegante, luciendo un traje clásico gris oscuro, camisa blanca, corbata rosa al tono con el pañuelo que oficiaba de prendedor. El estilo de la novia fue más relajado en tonos rosados y con detalles en puntillas. El vestido tenía buena caída y amplitud, con un lazo en la cintura que resaltaba su figura y sin cola, brindando gran comodidad. Ideal para el entorno del festejo. En el pelo lucía un tocado de flores realizadas en tela, simple, moderno y original, del que se desprendían lazos que se confundían entre su cabello semirecogido con ondas en las puntas. El ramo de flores estaba compuesto por rosas en composé con el vestido.

Las fotografías del evento estuvieron a cargo de FDV Fotodocumental, que supo aprovechar el escenario natural único y las condiciones climáticas de ese mediodía, para obtener capturas privilegiadas, desde la previa con los preparativos del maquillaje de la novia, hasta de las nubes que cubrieron de manera apocalíptica el cielo al momento de dar el "sí".

La ceremonia tuvo lugar bajo firmamento abierto, donde se había dispuesto un altar armado con troncos y plantas, al fin de un camino blanco que separaba de uno y otro lado las sillas de los testigos, emplazadas en un campo con los cerros de fondo. Los novios tenían sus asientos frente al altar indicados con pizarras con las inscripciones “bride” y “groom”.

La decoración era extremadamente simple y minimalista, con frascos forrados en puntillas, sujetos a algunos pilares de madera, que contenían flores silvestres rojas. Uno de los rincones decorativos del predio, también encontró un sentido emotivo, al lucir colgadas con broches, fotos de los novios con familiares y amigos.

Varios de los asistentes eran músicos, como el novio, con lo que los espectáculos no se hicieron rogar, dando lugar a que todos desplegaran sus habilidades, y fueran parte activa en acompañar la felicidad absoluta de los novios en su gran día.