Natalia Faienza
Natalia Faienza

Slow Life, se trata de un cambio hacia la desaceleración de nuestra forma de vida para un mayor disfrute de la misma. Con la organización de casamiento, los cambios en la pareja, la mudanza y la nueva vida, es muy común que te sientas cansada y estresada. Esta nueva tendencia presenta algunos consejos para conseguir cambiar la forma de comer, de trabajar, para tener espacio para el ocio, el relax, los hobbies y la pareja.

Llevar una vida Slow no significa ser pasivo, es la búsqueda del equilibrio y encontrar la forma de reacomodar los tiempos para tener una mejor calidad de vida.

Para poder disfrutar más de la vida en pareja y de uno mismo, es necesario cambiar algunos hábitos para lograr mejores resultados:

  • Realizar una actividad a la vez y no varias al mismo tiempo es recomendable para que pongas toda tu energía en una sola cosa.
  • No mires el reloj a cada rato, estar pendiente constantemente de la hora te lleva a estar siempre apurada. Deja el reloj en tu casa cada vez que puedas y te sorprenderá como cambia tu ritmo.
  • Practicar un hobbie que te genere tranquilidad y relajación es bueno para descargar aquellas energías, nervios, problemas, discusiones y todo lo malo que acumulamos durante el día.
  • No satures tu agenda con actividades que luego no serás capaz de cumplir. La frustración genera mucho malestar en uno y cambios de humor.
  • En tu día a día buscá espacios libres para actividades que te generen placer y bienestar.
  • Dormir lo necesario es recomendable para tener muchas energías durante el día. Respeta tus horas de sueño.
  • Realizá actividad física como rutina semanal y de manera moderada. Buscá una actividad física que te entretenga para que te dure en el tiempo.
  • Seguí una dieta sana, buscá alimentos que sean ricos en vitaminas y proteínas, que sean saludables y de estación. Prepará la comida con tranquilidad y disfrutala al máximo, coma despacio y tomate el tiempo para masticar bien.

¡Probá con la vida slow y contanos cómo cambió tu vida!