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En este Día de la Mujer queremos hablar de las mujeres argentinas que han dedicado sus vidas a la literatura. Para una boda única e irrepetible, las palabras con un ritmo amoroso que nos llegan desde la literatura se conjugan con las tarjetas de casamiento, los detalles de los souvenirs de casamiento o lo sublime de los vestidos de novia. Sobre todo, elegir un verso que hable del amor nos abre nuevos horizontes, como si quisiéramos transmitir una sensación tan etérea como enraizada.

1. Las escritoras argentinas

Esta apertura en las palabras escritas, socialmente aceptada para los hombres, viene luego de esquivar muchos escollos en el camino. Desde un salón literario vedado para las mujeres, que constituía las bases para la conformación de un país, hasta la alborada de una vanguardia de escritoras que nació a la sombra de escritores consagrados y luego rompió su burbuja de cristal, las escritoras argentinas conquistan los espacios con paso cierto y seguro.

Hay escritoras que no pueden eludirse, que han confiado en sí mismas y en el poder de su escritura. En el Día de la Mujer, queremos pensar las mujeres argentinas en la literatura. ¿Qué nombres fundaron el sujeto poético femenino? ¿Qué nombres surgen luego de estar postergados? ¿Qué nombres se recuperan y vuelven a editarse? ¿Qué nombres cruzan las fronteras y se traducen a otros idiomas?

2. Quiénes son ellas

Sin dudas, Alfonsina Storni es un ícono de la poesía argentina, con todo su vigor y originalidad feminista. Silvina Ocampo es una de las escritoras que logró salir de las sombras de nombres masculinos bien glorificados. Norah Lange se destaca en la tertulia porteña de los años 20. Alejandra Pizarnik explora el lenguaje en una tragedia literaria que se hace personal. Olga Orozco y María Elena Walsh son de las grandes poetas de América. Y los nombres se suceden en un mundo de singular intensidad en las voces argentinas.

Hay escritoras que fueron exitosas en sus momentos literarios, como Silvina Bullrich, Beatriz Guido y Martha Lynch, en una época controvertida del país en que ellas salieron de la intimidad para dar luz a una realidad menos glamurosa, y luego olvidadas. Hay escritoras con una obra narrativa muy prolífica, como Angélica Gorodischer, Luisa Valenzuela, Liliana Heker o Griselda Gambaro, que se enfrentaron a las opresiones patriarcales de una época ineludible.

Hay escritoras como Sara Gallardo que se redescubren como tesoros escondidos. Hay escritoras pioneras de la novela romántica, como Cristina Bajo y Florencia Bonelli. Dentro de este género, Viviana Rivero, Gloria Casañas y Gabriela Margall hacen de sus heroínas unas luchadoras apasionadas con las que muchas lectoras se identifican.

Dentro de las nuevas apuestas literarias, hay mujeres que sobresalen por su escritura más ríspida o áspera que describe paisajes más desolados, una actualidad que embarga los corazones y enamora con más fuerza porque no hay literatura sin amor. Entre esos nombres nuevos que navegan el mundo escrito están Selva Almada, Samanta Schweblin, Mariana Enríquez, Ariana Harwicz y Leila Guerriero. Algunas también cruzan las fronteras y sus libros alcanzan no solo el mercado latinoamericano, sino también el anglosajón.

3. Para inspirarse:

Carma Pelliccia Fotografía

Tú me quieres blanca, de Alfonsina Storni

Tú me quieres alba,
me quieres de espumas,
me quieres de nácar.
Que sea azucena
sobre todas, casta.
De perfume tenue.
Corola cerrada.

Y cuando las carnes
te sean tornadas,
y cuando hayas puesto
en ellas el alma
que por las alcobas
se quedó enredada,
entonces, buen hombre,
preténdeme blanca,
preténdeme nívea,
preténdeme casta.

Quién alumbra, de Alejandra Pizarnik

Cuando me miras
mis ojos son llaves,
el muro tiene secretos,
mi temor palabras, poemas.
Sólo tú haces de mi memoria
una viajera fascinada,
un fuego incesante.

Memoir Photography

Qué ángel te librará de la tristeza…, de Silvina Ocampo

Qué ángel te librará de la tristeza
y te despertará un precioso día
sin memoria de lo que te afligía
y te dirá al oído: “Escucha y cesa

tus llantos. En mis brazos no te pesa
la lentitud del tiempo ni la impía
delación de los hombres. Eres mía,
ya no eres de este vano mundo presa.

Asómate a esta fúlgida ventana
por tu dicha adornada. Ya el dolor
se marchitó como una larga flor

cuya sabiduría al fin te sana
al disolverse porque se convierte
en polvo, en ilusión, en otra suerte”.

El viaje, de María Elena Walsh

Sólo quiero tu casa de ternura,
vivir en su calor.
Eres el mar y la orilla segura
porque el único viaje es el amor.

Reconocer tu alma, qué aventura
de mágico sabor.
Allí tendré profundidad y altura
porque el único viaje es el amor.

Besos desconocidos como puertos
esperan bajo un cielo de mirada.
Lo demás es dolor.

Hoy vuelvo de países que están muertos,
después de un mar que no me dijo nada,
porque el único viaje es el amor.

Como un viaje de amor, así comienza la vida de a dos. Disfruten de la organización, desde las invitaciones de bodas hasta el viaje de recién casados. Alguna de estas estrofas puede acuñar el objetivo de las tarjetas de casamiento originales. ¡Bello y literario!