Javi y Mel lo tuvieron claro desde el principio: tenían que casarse en el lugar que vio nacer su historia de amor: Santa Clara del Mar. El lugar elegido fue el Balneario La larga, ideal para bailar y celebrar el amor con el mar de fondo. Muchos de sus invitados tuvieron que movilizarse para poder asistir a la boda, por lo que la pareja destaca la energía y el afecto que los rodearon durante el fin de semana.

De día, en la playa y con las olas de fondo

Mel es de San Miguel, provincia de Buenos Aires. Javi, de Santa Clara del Mar. Se conocieron en el verano de 2007 gracias a unos amigos en común. Los primeros cuatro años de la relación fueron a distancia. Compañeros y persistentes, como ellos mimos se definen, lograron superar todo lo que implica una relación viviendo tan lejos, y fueron construyendo poco a poco una linda historia juntos. Cuando cumplieron su 10ª aniversario, y después de una rica cena, Javi le propuso a Mel sellar esa historia de amor con el mar como testigo.  El reportaje fotográfico estuvo a cargo de Estudio 1839 y la ceremonia tuvo lugar en Santa Clara del Mar.

Casual y relajado: ¡el look perfecto!

Una boda en la playa invita al relax y a disfrutar de la naturaleza. Por eso, el look elegido por los novios estuvo a tono con el escenario y la decoración. Mel lució un vestido sirena, con detalles de tul en la falda y preciosas aplicaciones en la parte superior. En el pelo, un precioso recogido coronado por un tocado con perlas blancas dio el toque relajado, con un guiño vintage, que cerró a la perfección su look. En su muñeca, lució la misma pulsera que había llevado su hermana el día de su boda, cumpliendo con la tradición del “algo viejo” con un objeto de gran valor sentimental.

Javi, por su parte, eligió un traje en color beige, acompañado de tirantes y moño. Zapatos y cinturón marrones redondearon un look perfecto para un día de sol y aire libre.

Una boda temática hasta el último detalle

Haciendo honor al lugar donde se conocieron, la celebración estuvo llena de detalles que evocaron la playa. Desde la torta, hasta los souvenirs y la propia decoración incluyeron tonalidades azules, caracoles y pececitos. Además, organizaron diferentes actividades, como un concurso de baile donde todos se engancharon y los ganadores se llevaron premios por participar. Y para coronar la celebración del comienzo de la nueva etapa, los amigos del novio lo tiraron al mar… ¡como señal de buena suerte!

La magia de celebrar junto a los seres queridos

Después del casamiento, Javi y Mel se fueron unos días de luna de miel a Colombia. Recorrieron ciudades como Bogotá y Cartagena, y disfrutaron de hermosas playas como San Andrés, Providencia y Santa Marta. Ahora, juntos, esperan seguir fortaleciendo ese amor que los une. Como ellos nos cuentan, los casamientos son importantes no solo por el compromiso que uno decide asumir, sino –fundamentalmente– por el amor que brindan los seres queridos. Las fotos de su casamiento así lo reflejan. ¡Felicidades a los flamantes esposos!