Las naked cakes o tortas desnudas son el último grito en pastelería y se están eligiendo en los casamientos más elegantes, como también en los más rústicos o vintage. La combinación de colores, como de sabores, le dan a la torta nupcial un aspecto original e irresistible.

Se trata de un bizcochuelo tierno y esponjoso, que puede ser de diversos sabores, de varias capas que se se interponen con distintos tipos de cremas o rellenos.

En cuanto a la decoración, por lo general, es acorde al estilo del casamiento; con rosas rosas, frutillas, frutos rojos, banderines, flores u hojas, por ejemplo, y combinando colores o en una misma gama, de un único piso o varios...

La esencia de las naked cakes reside en su aspecto porque al no contar con ningún tipo de capa que la cubra, su encanto se encuentra en su sencillez y naturalidad, sin embargo, no por eso es más fácil de hacer y la clave está en la prolijidad, la calidad de los ingredientes y la profesionalidad de quien la prepara.