Los nervios lógicos ante los preparativos del vestido de novia, el servicio de catering, las tarjetas de casamiento y las últimas corridas con los souvenirs originales y los arreglos florales pueden volverse opresivos e interferir en el disfrute. La conjugación de la ansiedad y el estrés afecta a muchas mujeres en los días prenupciales y muestra un rasgo nada feliz que todas las novias quisieran evitar. Te contamos 10 señales para que puedas mantener los nervios a raya.

1. Comportamientos agresivos

A veces, podés sentirte desbordada por las situaciones y los preparativos de la boda, lo que puede generar comportamientos agresivos. Las novias pueden percibir las colaboraciones familiares como intromisiones que sobrepasan su umbral de tolerancia y reaccionan con actitudes injustas o tiranas. Seguramente la ayuda que te quieren brindar va a disminuir tu carga de trabajo y darte un respiro.

2. Control obsesivo

El control de la organización también se vuelve un tema casi obsesivo. Querés tener todo bajo control, sin dar lugar a otras personas a que colaboren o den alguna opinión. A veces, ni siquiera queda sitio para el futuro esposo. No es necesario que todo esté bajo tu tutela. Es más sano delegar tareas y confiar en las personas. Tus amigas pueden repartir las tarjetas de casamiento originales o darle la vuelta de tuerca a la decoración.

3. Desinterés

No te llaman la atención las actividades que en otros momentos disfrutabas, tales como leer, mirar una película, hacer ejercicio, visitar amigos. Otras cosas están ocurriendo a tu alrededor y enfocarte solo en la boda hace que se pierda el disfrute de algo que deberías atesorar como la celebración en sí misma. Dedicales tiempo también a tus otros intereses para relajarte y divertirte.

4. Falta de concentración

La lista de prioridades pierde su importancia, no podés concentrarte y te desviás del ritmo adquirido al comienzo. Retomá el plan de trabajo para no perder el objetivo y que las actividades no te excedan. Fue una muy buena idea armar ese apunte de tareas y delegar la búsqueda de ideas para souvenirs de casamiento, la decoración y la torta de casamiento original, pero si perdés el foco, probablemente queden cosas en el tintero.

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5. Mal humor e irritabilidad

El mal humor puede traicionar a las novias estresadas y bajar su nivel de tolerancia ante las situaciones normales que surgen al organizar una boda. Si no contás con un asesor, es probable que la cantidad de tareas te abrume en extremo, por lo cual la tensión y la irritabilidad se convierten en un obstáculo mayor que cualquier dificultad técnica. Disfrutá de las pequeñas cosas y no dejes de salir a pasear o caminar para desconectarte.

6. Ataques de inseguridad

Ante la ansiedad que se genera en la pareja, surgen dudas sobre el camino que van tomando los preparativos. Podés creer o suponer que no es lo que querías, aunque la realidad no lo refleje y sea solo producto del estrés. Todos los pasos son intensos y debés estar atenta a los fallos, pero no por ello cuestionarte si estás haciendo lo correcto.

7. Ya no tenés tiempo de almorzar

Con la necesidad de tener todo controlado, con poca tolerancia a la posibilidad de que no se cumplan tus expectativas, sin la capacidad de delegar tareas, tu día no te deja tiempo ni siquiera para almorzar o tomar un descanso. Los preparativos te llevan las 24 horas del día. Es necesario que establezcas los límites para cada tarea y tener cierta flexibilidad para ir modificando tus ideas previas de ser necesario.

8. Discusiones constantes

Las peleas se vuelven una constante casi diaria. Si no es tu novio porque maneja las presiones de otra forma o no se deciden por las frases para tarjetas de casamiento, son tus amigas que quieren hablar de otro tema o son los proveedores que no cumplen con tus expectativas. Los síntomas de estrés pueden hacerte decir cosas de las cuales quizá luego te arrepientas. Repartir tareas y descansar te harán todo más llevadero.

9. Malestares físicos

Dolores de estómago o de cabeza pueden ser signos de sobrecarga en las emociones. El estrés también puede traducirse en los cambios en el peso por los atracones de comida o la falta de apetito. Los signos de cansancio en la piel no se deja esperar en este tipo de situaciones y todo te vuelve más frágil e inestable. Alguna actividad relajante puede ayudarte, como yoga o natación.

10. Cansancio y agotamiento

El trajinar cotidiano no te da tiempo a descansar. Tu jornada laboral también pareciera extenderse hasta la eternidad. Los signos de agotamiento no se dispersan con algunas horas de sueño y el cansancio se vuelve una constante en tu día. A veces, tanto agobio se traduce en pesadillas o insomnio que generan más factores negativos. Una experiencia reconfortante puede ser una escapada romántica para desconectarse de tantas tensiones.

Es sabido que las bodas están entre los factores más estresantes para las personas. Un día de spa o una cena romántica con tu nuevo vestido elegante para fiesta va a hacer que estés radiante en el día de tu boda. Aprovechá para practicar el peinado de novia que elegiste. ¡A disfrutar!