¿Te invitaron a un casamiento? Entonces llegó la hora de encontrar el vestido de fiesta ideal. Para encontrarlo, deberás tener en cuenta diferentes aspectos, como la estación del año, el estilo del casamiento y el grado de formalidad. Te compartimos una guía para que puedas encontrar ese modelo perfecto para lucirte con mucho estilo. ¿Te quedarás con un vestido de fiesta corto o largo? Leé y tomá la mejor decisión.

Largo y aunado a la cintura

En la última edición del NYC Fashion Week han destacado los vestidos voluminosos, con un exceso deliberado de tela que se resuelve con nudos, lazos y amarres a la altura de la cintura, generando un impactante efecto visual. Estos detalles son ideales para vestidos de fiesta largos, porque la tela tendrá fluidez al caer. Otra alternativa que viene pisando fuerte son los vestidos en dos piezas, dejando ver algo de piel de la zona abdominal, o los vestidos con transparencias, tan elegantes como sensuales.

Colores estridentes

El negro siempre es un gran comodín, pero es importante que sepas que este 2019 trae consigo una explosión de colores. Los contrastes entre colores, estampas, bordados y algún que otro brillo van a tono y se adaptan a todo tipo de modelos. Un dato: el Pantone Color Institute declaró al “Living coral” como el color del año, además de sugerir paletas que incluyen los tonos “Ultra violet”, “Cadmium Yellow”, “Terra Cotta” y “Jester Red”, entre otros.

Plisados

Una de las tendencias que se puso de moda hace algunos años y seguirá vigente este 2019 es el plisado en vestidos y polleras. Si elegís una pollera, podés complementarla con una blusa sencilla: dejá que la prenda inferior sea total protagonista. Queda muy bien especialmente en vestidos de fiesta midi o con una altura hasta la rodilla, para que pueda apreciarse el vuelo al bailar.

Monoprendas ideales para embarazadas

Las prendas de una sola pieza con especialmente cómodas, sobre todo si el casamiento es en verano. A veces es difícil dar con el vestido de fiesta para embarazadas perfecto, y puede ser tedioso para una invitada mandar a hacer alguna prenda que pueda volver usar. Por eso, los monos que se atan por detrás, que tienen una caída recta o acampanada son siempre la mejor opción. Súper cómodos para bailar, sentarse, y lo mejor de todo es que si sufrís retención de líquidos o hinchazón, vas a estar con algo holgado que no te presione las piernas. Otro punto a favor es que si elegís un mono simple, de color negro o algún tono liso, podes volver a usarlo a diario con otro calzado y sin accesorios de noche: ¡un aliado para la comodidad!

Satén

Este patrón, que anteriormente jamás hubiéramos imaginado utilizar si no era como camisón, ahora es tendencia en moda nupcial. Es fino, tiene una cuota perfecta de brillo y se puede amoldar a cualquier diseño de vestido. Para sacarle provecho en otras ocasiones, podés usar algún vestido largo con un tajo en la pierna, con tiritas bien finitas y un escote medio. También va muy bien mezclado con otras telas.

Cortes y moldería

Si sos una invitada muy cercana a la novia —por ejemplo la madrina— podés optar por algún modelo más fuera de lo común e ir por una alternativa formal. Un vestido de un tejido más rígido puede ser un gran aliado, al igual que los colores como el rojo, tonos pasteles o brillos con lentejuelas. También podés optar por un corte sirena para estilizar la figura, un escote corazón o en V y una cintura marcada. Acorde con ello, peinado y accesorios, bien llamativos y listos para encandilar en la noche.

Todas estas alternativas son las últimas en vanguardia y también se adaptan a otras ocasiones. Si ya recibiste tu tarjeta de casamiento solo te queda complementar tu look con unos buenos zapatos, un clutch o mini cartera y con algún peinado recogido o con pelo suelto. ¡Serás la invitada perfecta!